Jueves 11 de junio de 2026
Opinión

Alien, el inmigrante invasor (Nirso Varela)

Ahora la Casa Blanca añade su propio estilo, al lanzar el portal Aliens.gov empleando la palabra “Alien” en una trama de ciencia ficción, para identificar ciudadanos extranjeros sin estatus, que deben ser descubiertos y deportados. Nos recuerda una serie televisiva de 1967 denominada "Los Invasores", donde los extraterrestres se infiltraban en la sociedad humana, camuflados como personas comunes.

Alien, el inmigrante invasor (Nirso Varela)
(Nirso Varela)
Facebook Twitter Whatsapp Telegram

Los supremacistas estadounidenses desbordan creatividad. Utilizan el término “Alien” en un contexto peyorativo, despectivo, xenófobo y racista, reforzado con imágenes de ciencia ficción, para despojar al inmigrante de su condición humana y transformarlo en un invasor peligroso. Convierten un fenómeno social, como la crisis humanitaria venezolana, en una amenaza existencial para los EE. UU.

El vocablo “alienígena” se usó en el siglo XX para referirse a seres extraterrestres, indistintamente de su origen etimológico y su significado en la antigüedad para aludir a personas extrañas, extranjeras o que residían en un país ajeno. Pero también Alien se ha usado en el pasado reciente antes de Donald Trump, como sinónimo de inmigrante ilegal.

Ahora la Casa Blanca añade su propio estilo, al lanzar el portal Aliens.gov empleando la palabra “Alien” en una trama de ciencia ficción, para identificar ciudadanos extranjeros sin estatus, que deben ser descubiertos y deportados. Nos recuerda una serie televisiva de 1967 denominada "Los Invasores", donde los extraterrestres se infiltraban en la sociedad humana, camuflados como personas comunes.

 El trasfondo psicológico de la campaña se asemeja al argumento central de la serie de TV: el inmigrante, igual que el extraterrestre, carece de derechos humanos, y en la realidad, se expresa en la forma en que ICE ha sido instruido para perseguir “ilegales” donde quiera que se encuentren. El uso de esta estrategia responde a la política oficial del gobierno norteamericano, cual es, perseguir inmigrantes sin ningún respeto a la condición humana ni a la familia.

La narrativa gubernamental califica el flujo migratorio irregular como una “invasión” del territorio soberano. Al igual que en la serie de TV, la plataforma digital promueve la idea de que cualquier vecino, trabajador o miembro de la comunidad, puede ser un “infiltrado”: “caminan entre nosotros”.

En la ley de inmigración de EE. UU Alien tiene un doble sentido. El nombre se ha usado en el pasado para designar los inmigrantes ilegales. Pero el gobierno aprovecha intencionalmente la evolución cultural de la palabra, hoy asociada a extraterrestres, para generar un impacto de terror, uniendo leyes y fantasía para enviar un mensaje de alerta a la población inmigrante: “deben abandonar el país”.

En este planteamiento resalta la desconexión entre la legalidad estricta y la ética humanitaria. Mientras el marco legal permite al Estado regular su territorio, la elección de las palabras y el estilo de la campaña digital generan un clima de exclusión y estigmatización que afecta la dignidad de las personas.

Sabemos que la mayoría de los estadounidenses no son segregacionistas. La segregación institucional, como la que existió hasta la década de 1960, es rechazada por la población actual. La diversidad cultural y los derechos civiles son valores ampliamente integrados en la identidad norteamericana

Los estadounidenses apoyan la existencia de fronteras seguras y un sistema legal ordenado, pero al mismo tiempo respaldan la regularización de extranjeros que ya están integrados a la sociedad. Las posturas extremas de expulsión sin tomar en cuenta la posesión de un estatus legal, suelen representar a minorías racistas y a sectores radicalizados en las estructuras de ICE.

Precisamente, uno de los peligros de esta narrativa es que fomenta desconfianza generalizada. En la mente de sectores ultraderechistas, el acento, el color de piel o el origen cultural, hacen que el extranjero naturalizado sea mal visto, un Alien “encubierto" que logró camuflarse en la sociedad y adquirió los derechos constitucionales de cualquier nativo.

En sentido estricto, en los EE. UU. no se produjo un proceso de mestizaje. Los únicos autóctonos estadounidenses son las comunidades indígenas que aún existen confinadas. El resto de la sociedad es de origen inmigrante, incluidos los africanos forzados a poblar esas tierras como esclavos.

Los ancestros de quienes hoy diseñan las políticas de expulsión llegaron al país exactamente de la misma forma: cruzando un océano en busca de un futuro mejor. La base social, política y económica estadounidense fue establecida por oleadas de inmigrantes europeos, mientras que miles de africanos fueron secuestrados y esclavizados. Su mano de obra construyó los cimientos de la nación.

No hay dudas de la legalidad de las medidas migratorias y el derecho que asisten a los EE. UU. de implementar correctivos. el problema está en la discriminación y estigmatización de los extranjeros denominándolos extraterrestres, una forma de tratar con desprecio a seres humanos vulnerables.

[email protected]

Temas:

Noticias Relacionadas

Developed by Agencia Rubik