Jueves 04 de junio de 2026
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NEURO ANTONIO TAPIA: El campeón de Cuatricentenario

La historia de Neuro Antonio Tapia Vera de 75 años de edad, es un testimonio de superación que desafía cualquier…

NEURO ANTONIO TAPIA: El campeón de Cuatricentenario
Foto: Gladys Castillo
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La historia de Neuro Antonio Tapia Vera de 75 años de edad, es un testimonio de superación que desafía cualquier limitación física. Residente de la segunda etapa de Cuatricentenario, este maracaibero se ha convertido en un referente de constancia. Tras pausar el deporte por responsabilidades familiares, hace veinte años retomó las carreras y maratones de 42 kilómetros en Maracaibo, Barquisimeto, Valencia y Bogotá. Para Tapia, las competencias de 10 kilómetros de los fines de semana pasaron a ser un simple paseo rutinario gracias a su excelente condición física.

El destino le planteó su mayor desafío en 2019. Aunque sus problemas visuales comenzaron entre 2016 y 2017 durante las manifestaciones públicas en el país, fue en 2019 cuando una crisis de alta tensión corporal aceleró su presión ocular, provocando un colapso en sus nervios ópticos que lo dejó en condición de ceguera total. Lejos de rendirse, ese mismo año demostró su casta de atleta al completar el maratón de 42 kilómetros en Caracas y la carrera de montaña en San Luis, estado Falcón. Tapia confiesa que ya practicaba la ceguera caminando con los ojos cerrados, preparándose mentalmente. Sostiene que ante la adversidad lo primordial es la aceptación y el dominio propio.

Su entorno familiar ha sido fundamental. Es padre de siete hijos; los primeros cuatro nacieron de su matrimonio con Gladys, mientras que los tres últimos nacieron el mismo año y cuentan actualmente con 23 años de edad. Su hijo Alexander Tapia heredó su pasión y recientemente cronometró 53 minutos en la Copa Tawala. Con humor, tras cinco matrimonios, Tapia bromea con que está soltero pero en la búsqueda de su sexta esposa.

Ciencia, filosofía y un invento revolucionario

Su rutina empieza entre la una y media y las dos de la mañana escuchando audiolibros como Cien años de soledad de Gabriel García Márquez y las obras de Platón, Sócrates y Aristóteles. Actualmente profundiza en las reflexiones de Aristóteles sobre la amistad y las virtudes. Aunque valora la espiritualidad, se define como un hombre de ciencia guiado por el análisis filosófico. A las cinco de la mañana inicia las labores del día. Con esa misma disciplina se graduó como abogado en el instituto Thomas Jefferson de Cañada Honda, a través de la Misión Sucre, aunque nunca ejerció la profesión jurídica la herramienta le viene genial como empresario.

Diariamente dirige la orquesta, como el mismo nos dijo entre risas, en su propia ferretería y taller de refrigeración, oficio que aprendió empiricamente ante las crisis económicas, por el cual ha tenido reconocimientos como formador de esta útil disciplina de vida. Como inventor, desarrolla un sistema de aire acondicionado sin bomba ni bobina tradicionales. El diseño emplea un reactor en el tanque que eleva la presión del gas freón, expandiendo sus moléculas para circular por el condensador, disipar calor y enfriar mediante capilares. Además, ejecuta con destreza la guitarra y el cuatro, interpretando con impecable afinación la pieza Preciosa Merideña.

El mensaje de un campeón de la vida

La salud de Tapia se fundamenta en una estricta disciplina alimentaria. Recomienda sustituir los malos hábitos por una dieta limpia basada en vegetales, proteínas medidas, ensaladas con aceite de oliva, comidas sin sal y abundante hidratación. Su palmarés incluye el título de triple campeón de montaña, logrando destacados podios en la capital del país. Su filosofía rechaza la pasividad; exhorta a las personas mayores de 60 años a mantenerse activas, abandonar la vida sedentaria; si no tiene un trabajo formal, insta a realizar labores domésticas o practicar ejercicios en lugar de simplemente quedarse sentados a esperar que llegue la hora final.

En este emotivo encuentro, el atleta obsequió al redactor una valiosa medalla obtenida en el Maratón de Caracas de 2011, argumentando con desprendimiento que ya no puede verla, lo que dejó en mi un compromiso de superación personal permanente. Finalmente, Tapia envió un mensaje a la comunidad invidente y a las personas con discapacidades motoras, recordándoles que los límites se gestionan en la mente y que herramientas como las sillas de ruedas o las escuelas especiales para invidentes de la calle 72 son vías para continuar trabajando de manera independiente. Para el campeón de Cuatricentenario, la clave de la existencia radica en creer que es posible y avanzar un poco más con cada salida del sol.



Luis Miguel Flores

Imágenes: Gladys Castillo
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