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Maracuchos convierten el fin de semana largo en una" mini Semana Santa": Arman una fiesta en un "abrir y cerrar de ojos"

El habitante de Maracaibo asumió este fin de semana largo con total entusiasmo, convirtiendo el puente festivo en la excusa perfecta para viajar, descansar en familia o armar una reunión en cuestión de minutos, tal cual una "mini Semana Santa" y armar una fiesta en un "abrir y cerrar de ojos".

Muestra de ello es la alta afluencia en el Terminal de Pasajeros de Maracaibo. Desde el pasado jueves 8 de octubre, la movilización cobró fuerza hasta alcanzar una cifra estimada por la dirección de la institución en unas 250 mil personas, a la que se suma un importante contingente de temporadistas movilizados entre la tarde de ayer y las primeras horas de hoy.

Tradiciones y destinos más buscados

La forma en que los marabinos viven estos días libres se caracteriza por costumbres muy arraigadas. Al igual que en la Semana Santa tradicional, el principal objetivo es escapar del calor de la ciudad y refugiarse en destinos cercanos.

Alquiler de granjas y piscinas: Para muchos, el plan clásico consiste en alquilar una granja con piscina en zonas como San Francisco, la vía a La Concepción o Santa Rita, garantizando el disfrute en familia.

Viajes a otros estados y playas: Las opciones van desde cruzar el puente hacia los Andes (La Puerta y La Lagunita en Trujillo) o las costas del estado Falcón, hasta visitar balnearios regionales como Caimare Chico y la isla de San Carlos.

Turismo local: Quienes prefieren quedarse en la ciudad recurren a la Vereda del Lago para caminar, llevar a los niños a los inflables, degustar un cepillado o hacer el recorrido histórico a bordo del Tranvía de Maracaibo.

Gastronomía y vida nocturna


Durante las noches de feriado, las zonas gastronómicas y de entretenimiento como la Calle 72 y el tradicional barrio Santa Lucía registran una notable concurrencia de personas para disfrutar de platos autóctonos como patacones, yoyos, mandocas y tumbarranchos.

Al finalizar el asueto, el marabino retorna a su rutina diaria compartiendo los anécdotas del descanso y quejándose con el característico humor local sobre el calor o lo rápido que transcurrieron los días libres.

Fotos: Cortesía

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