Así ha sido la mutación del dinero en efectivo de Venezuela

Del bolívar al dólar: Crónica de la mutación monetaria en Venezuela

El dólar ha desplazado estrepitosamente al bolívar como el efectivo en Venezuela tras una hiperinflación que ha generado graves daños a la economía

Desde hace años atrás la limitación de retirar efectivo de las taquillas ante la inhabilitación de un gran porcentaje de cajeros automáticos ha mermado drásticamente la tenencia de cantidad para realizar las compras rutinarias

Doblarse una paca de varios billetes y escondérselas en cualquier parte de la vestimenta representaba para el venezolano ser un banco andante, era así como antes de la invención de cheques y pagos electrónicos se realizaban las compras en la nación.

Niños que en la década de los 90’s asistían a la escuela con un billete con el que compraban no solo el desayuno, sino la merienda y aun así restaba un poco más para pagar un pasaje y ahorrar para el acostumbrado lunes de cine. El ahorro se hacía una costumbre, tenerlos en un banco o debajo del colchón eran las alternativas, pues no perdían tan intempestivamente su valor.

Sin embargo, la aparición de métodos de pagos electrónicos representó un alivio para muchos para no estar con el engorroso proceso de pagar de esa forma, pero, el remedio fue incluso peor que la enfermedad dada la problemática tecnológica en el país, puesto que los altos costos y debilidades en el sistema de pago electrónico, debido a las fallas e intermitencia de Internet en el país, hicieron de esto una cuesta arriba y la necesidad de retroceder al continuo manejo de efectivo, pero ante un escenario escaso de billetes.

En la presente década para que un colegial o trabajador pueda cubrir un desayuno equivale a dos billetes de la más alta denominación de la actualidad para cubrir siquiera la mitad de una necesidad básica o la de traslados dependiendo del costo del pasaje de noche.

Compras del 2008 al 2018

La reconversión monetaria es una medida típica en economías inflacionarias o hiperinflacionarias, como en el caso de la Alemania de la posguerra en 1948, de la Francia en 1959, y de países en América Latina como Brasil, Bolivia o Argentina en diversos momentos durante varias décadas. En el caso de Venezuela también es el reconocimiento explícito de unos niveles históricos de inflación y de hiperinflación.

La reconversión monetaria del año 2008 fue anunciada en febrero de 2007, mes en el que la inflación mensual fue de 1,37 % y la interanual, febrero 2007/febrero 2006, fue de 20,44 %. La reconversión monetaria de 2008 implicó otra expresión de la unidad del sistema monetario venezolano, el bolívar, al dividir su valor facial entre 1.000. Esto supuso la emisión de nuevos billetes y monedas y el uso de una nueva denominación: el “bolívar fuerte”.

Luego de 10 años del proceso de reconversión monetaria del año 2008, el presidente Maduro anunció una nueva reconversión que se basará en la eliminación de tres ceros al valor nominal del “bolívar fuerte” y la utilización de un nuevo nombre: el “bolívar soberano”. La decisión implicó la sustitución del entonces cono monetario y por supuesto una polémica entre los expertos, pues en ese momento aseguraron que esta medida no mejoraría la inflación.

Para 2008, la compra de un teléfono sencillo se podía hacer con este billete de 50 bolívares, mientras que el de 500 bolívares representaba el valor del alquiler mensual de una vivienda promedio, por su parte 1000 bolívares alcanzaba para un fin de semana en Margarita con todos los gastos pagos y con 20 mil bolívares se podía comprar un carro Spark nuevo de agencia, pero 10 años después, las cifras se esfumaron y poco a poco, al menos, la compra de un caramelo fue posicionándose a través de todas las denominaciones del cono monetario, que se convirtieron en nada.

Aniversario de la advertencia de expertos

En el segundo semestre del año 2015 el entonces presidente de la Unión de Comerciantes del estado Zulia (Ucez) Gilberto Gudiño denunciaba la situación presentada en el pago de taquillas bancarias con billetes de baja denominación y las limitantes presentadas con la cantidad a pagar.

Gudiño explicó que en ese momento que Venezuela tenía un déficit de cajeros automáticos, pues los estándares internacionales señalan que deben existir 100 cajeros por cada 100 mil habitantes y en el país existen sólo 31 por persona, y hoy, cinco años después, la cantidad descendió abruptamente limitando a los usuarios a interrumpir sus labores y acudir en horario de oficina a las entidades bancarias para el retiro de taquilla, que hoy se estipula en un máximo de 50 mil bolívares soberanos por día, incluyendo la variación de pagos a los pensionados del país, quienes se apuestan la noche anterior de la cancelación a las puertas de las entidades bancarias.

En efectivo es más barato

En los diferentes centros de ventas de la ciudad de Maracaibo, especialmente los de cielo abierto como el Mercado Las Pulgas, la variación de costos va en varias modalidades, un precio en efectivo, otro en electrónico y en los últimos años la implementación del pago en divisas.

El Mercado Las Pulgas ha sido señalado o es visto como el precursor de la salida de escena de varias denominaciones de la moneda nacional, motivados por el incremento de costos y la acumulación de muchos billetes que pueden ser reemplazados por otros de mayor denominación para ser enviados a la frontera con Colombia. Es por ello, que con el último cambio del cono monetario desde las monedas de un bolívar hasta los billetes de 200 bolívares soberanos se erradicaron, sin haber sido establecido por decreto de Miraflores, del mercado de venta, al menos en Zulia.

La llegada del dólar

Una economía que depende extraoficialmente de los dígitos de una página de cotización ha hecho mella en la población, pues se rige por las altas y bajas del costo de un dólar en bolívares. Los comercios con sus precios estipulados en las dos monedas es lo primero que se ve detrás de las vitrinas.

El entorno ha hecho que el dólar se apodere estrepitosamente de la economía resultando beneficioso para muchos y agobiante para otros, ya que el pago oficial de sueldos en el país continua siendo en moneda nacional, pero guiados a través de precios de importación incluso con productos alimenticios no producidos en el país que se exhiben en los anaqueles de establecimientos comerciales dada la demanda poblacional.

Luis Fernando Herrera

Noticia al Día