Abuelitos amanecieron en el banco para cobrar 20 mil bolívares

Con palo de agua encima, abuelitos amanecieron en el banco para cobrar 20 mil bolívares

En la mañana de este lunes, las entidades bancarias de la ciudad se encuentran abarrotadas por los pensionados que en medio de las condiciones que les aplica el banco esperan pacientemente recibir el tan preciado dinero en efectivo.

Los pensionados del banco bicentenario de Indio Mara reclaman que después de pasar horas en la cola, cuando al fin abren el banco, el gerente sale a decir que solo le pagaran 20 mil bolívares en billetes de 200 y 100 bolívares. Reclaman por consideración y la vuelta a la sucursal de la antigua gerente Liliana Pérez, para que los ayude a solventar su situación.

La espera no termina cuando aperturan las puertas, pues cómo en la instalación no poseen sistema, deben hacer todo el proceso manual, los ciudadanos entregan la cédula de identidad y su libreta bancaria al gerente para que este procese su solicitud en otra sucursal, luego, las personas que dejaron sus documentos tienen que devolverse en horas de la tarde a retirar su dinero, pero esto no es tan fácil como parece, los clientes de la entidad bancaria no pueden mover sus cuentas ni «raspar la tarjeta» en otra parte mientras esperan para retirar el efectivo, porque si lo hacen pueden correr con la suerte de que no les paguen nada, como es el caso de la señora Fiorys Carrasquero, «Una vez dejé mis documentos y me fui a comprar carne, compré 10 mil, esperaba que me dieran los 30 mil que me quedaban en efectivo, pero cuando me devolví al banco a buscar mi plata me dijeron que no me iban a dar nada porque ya había echo una transacción por otro lado», comentó la señora consternada.

La señora Iris Villalobos, amaneció en los alrededores del banco y recibió la lluvia de la noche. «vengo a retirar efectivo para poder comprar mi pastilla de la tensión, o por lo menos completar, porque ni para el refresco me  alcanza, exclama. Muchos de los habitantes que esperaban por su dinero pernoctaron afuera del banco y estaban sin comer desde la noche anterior, tratando de salir temprano del calvario. Los que viven cerca de la sucursal madrugaron, pero no lograron tener mucha ventaja; los que llegaron a las 5 de la mañana ya tenían más de 100 personas por delante.

Aunque su día no acababa allí, los abuelo de Bicentenario anhelaban la suerte de los clientes del Venezuela,  la cola estaba mucho más larga, pero el proceso era más rápido y los 40 mil bolívares se los dieron completo. Entre reclamos y cansados, los abuelitos que no pudieron retirar el dinero amenazaron con cerrar la calle, pero sin acompañamiento de los demás afectados, decidieron irse con las manos vacías. «¿Para qué me alcanza esto?» le preguntó la señora Marina Álvarez a otro Gonzalo Ferre (otro pensionado), «con estos dos billetes no compro ni un cartón de huevos en el centro y quedo debiendo hasta los pasajes», añadió.

Desde trasladarse a pie, y pasar horas sin comer esperando bajo sol y lluvia, los pensionados maracaiberos exclaman que pierden el tiempo yendo al banco y no le ven «el queso a la tostada». Cobrar la pensión y gastarla en el centro era la alternativa para solventar la crisis, pero ahora con solo 40 mil bolívares solo se puede comprar un medio kilo de mantequilla y el vuelto para los pasajes.

Any Vargas

Noticia al Día