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Noticia al Dia

Voces del "Bus de la Libertad" exigen justicia para sus familiares que siguen detenidos

Fotos: Xiomara SolanoVideo y texto: Kelly NavaEdición: Luis Miguel Flores

En el marco del recorrido nacional del movimiento "Bus de la Libertad" una iniciativa que une la oración y la acción por la fe, diversos familiares, defensores de derechos humanos y líderes sociales se congregaron para alzar su voz en contra de las detenciones arbitrarias, el sistema judicial criminal y la violación de garantías constitucionales en el país.

A continuación, las declaraciones más destacadas de los portavoces y afectados durante la jornada:

Daniel Romero denunció que los ciudadanos y compañeros que se encuentran detenidos están siendo judicializados de manera injusta. Afirmó que el régimen ha estropeado y vulnerado a los hermanos venezolanos, manteniéndolos secuestrados sin derecho a la familia y violando derechos fundamentales consagrados en la Constitución. Asimismo, señaló directamente a Jorge Rodríguez y a Delcy Rodríguez como responsables de permitir que se sigan perpetrando estas violaciones a los derechos humanos.

Idalina Epieyú, madre de los detenidos Keirinet Fernández, Kervin Epieyú y Kender Villalobos, además de la sobrina Taina González y el yerno Gregorio Mararis (acusados de narcotráfico, porte ilícito de armas y asociación tras cinco años de detención), exigió la libertad de los presos políticos. Afirmó que las órdenes provienen "de arriba" de manera arbitraria y criticó la crueldad con la que se manejan los casos, afectando incluso a jóvenes con condiciones de salud delicadas como la hemofilia, quienes enfrentan condenas extremas de más de 27 años.

Mariel Cordones cuestionó la actuación del sistema judicial y fiscal venezolano, señalando que fiscales que acusaron al 99% de los presos políticos han sido liberados posteriormente bajo supuesta inocencia. Denunció también que jueces como Maximino Márquez dictaron condenas en causas como "Drones" o "Gedeón" sin el debido proceso y mediante torturas físicas como descargas eléctricas en los testículos para forzar admisiones de hechos con penas de hasta más de 38 años.

Whillfer Pina mostró parte de la indumentaria cotidiana de un centro de reclusión para ilustrar las precarias condiciones a las que se enfrentan los presos políticos. Explicó que este uniforme rudimentario y restrictivo llega a ser más prioritario para los custodios que la propia salud, la vida o el derecho a la defensa de los detenidos, quienes reciben visitas limitadas en espacios reducidos e incomunicados.

Mariana Rincón (hermana del empresario agroindustrial José Enrique Rincón ) relató cómo su hermano fue vinculado a un caso político hace dos años para impedir la toma de posesión de Nicolás Maduro. Explicó que, a pesar de haberse exiliado tras estar operado del corazón, su hermano decidió regresar voluntariamente al país este año creyendo que las condiciones mejorarían por ser inocente, pero fue inmediatamente detenido y confinado en el Rodeo 1, mientras el Estado se apropiaba ilegalmente de sus empresas y bienes que generaban miles de empleos directos, incluyendo a trabajadores de la etnia Wayúu.

Monseñor Jylman Red Jurado, obispo de los derechos humanos de Venezuela, centró su intervención en un mensaje de fe y reconciliación desde el "Bus de la Libertad". Elevó un clamor espiritual para que cesen las torturas y la simulación de hechos punibles en el país, pidiendo que se rescaten las garantías constitucionales, la tutela judicial efectiva y la libertad plena de todos los presos políticos para que las familias venezolanas dejen de sufrir el oprobio de la ausencia

Las voces de madres, hermanos, defensores de derechos humanos y líderes religiosos coinciden en un diagnóstico lapidario: en Venezuela existe un sistema judicial cooptado que opera bajo órdenes políticas arbitrarias, ignorando el debido proceso, la presunción de inocencia y los derechos fundamentales consagrados en la Constitución.

Lejos de tratarse de casos aislados, los testimonios de detenciones prolongadas, torturas físicas, confiscación de bienes y condiciones infrahumanas en recintos como El Rodeo 1 evidencian una sistemática vulneración a la dignidad humana que afecta tanto a la disidencia política como a sus núcleos familiares. Ante la falta de garantías internas y la impunidad institucional, iniciativas como esta buscan visibilizar el costo humano de la crisis, tejer redes de solidaridad y mantener viva la exigencia de una transición democrática y de una justicia verdadera que devuelva la libertad a todos los presos políticos del país.

Noticia al Día.

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