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domingo, mayo 19, 2024
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La Voz de un Condenado que muchos no quieren oír

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En la primera entrega de La Voz de un Condenado, serie de trabajos especiales que expone el funcionamiento del sistema carcelario venezolano visto desde la perspectiva de un reo, el Paisa relató a los lectores de NAD algunos de los que considera abusos de todas las autoridades penitenciarias y judiciales contra el recurso humano o mano de obra que todos los penales tienen totalmente gratis por parte de sus reclusos.

En esta segunda entrega, el Paisa inicia recordando que el 24 de marzo de 1854 bajo la presidencia del doctor José Gregorio Monagas, queda firmado y en ejecución la abolición de la esclavitud en Venezuela. Esto lo destaca, pues asegura que todos los penales que hay en el país no cuentan con un personal que se encargue del mantenimiento e higiene del recinto, asumiendo ellos mismos estos roles sin nada a cambio, lo que considera como un nuevo modelo de esclavitud.

El Paisa sostiene que los internos son la fuerza laboral gratis esclavizada de los penales del siglo 21, sin importar si es un día festivo, día de las madres, Navidad o Año Nuevo. Trabajan jornadas de más de 12 horas sin ningún tipo de compensación monetaria o “tan si quiera un agradecimiento”.

“La única cosa que podemos pedir es la redención, formato que utiliza el juez de ejecución de la causa para realizar cómputos y redimir la pena. El interno trabaja y va firmando un libro foliado semana a semana cumplida; cuando el año se cumple, el personal de redenciones y control penal hacen un formato, que es enviado a las oficinas principales del Ministerio de Servicio Penitenciario, donde el viceministro de Asuntos del Interno y la ministra firman confirmando dichas redenciones”, explicó.

En este sentido, sabe que estas redenciones son enviadas a la presidencia del Circuito Judicial del Estado, donde se encuentra el tribunal de Ejecución que tenga la causa. Se revisa dicha información y se lo emite al juez mencionado, quien una vez recibido el formato solicita en sentido contrario a la presidencia que sea asignado un juez de verificación y certificación de las firmas.

“Este proceso que pasa igual por el mismo Ministerio de Asuntos Penitenciarios en Caracas y así, una vez verificadas las firmas y en mano del juez pertinente, este debe de hacer el cómputo y generar nuevas fechas para el cumplimiento de pena o distintos beneficios. Este es el proceso más arcaico del mundo, ya que nada se maneja en digital, todo es en físico. Todo se retrasa con mala intención y no toman en cuenta los viajes dependiendo del estado que se encuentre el interno con respecto a donde esté su tribunal”, afirmó.

Denunció que los funcionarios que administran la adjudicación de las redenciones ganadas trabajan dos días a la semana y procesan las mismas cuando quieren y que si hay dinero de por medio, lo hacen de manera inmediata.

“Si necesitas las redenciones antes o más rápido, cualquier billete de 20 a 50 verdes te aceleran el proceso, cosa que se llama: el impulso procesal. Una vez que sale de aquí llega a la primera y más grande de las alcabalas en el edificio platino, para tanto el personaje del viceministerio de Asuntos al Interno y la ministra estén de buen humor o aptos a firmar y verificar las redenciones de alguien que ni saben cómo es su cara”, dijo el Paisa.

Aseguró que después de todas las trabas, las redenciones de los presos siguen en proceso hasta que finalmente las recibe el presidente del Circuito Judicial Penal del Estado, quien verifica y reenvía las redenciones al juez competente de la causa del interno.

“Aquí es donde el juez de ejecución pertinente al caso, pues simplemente confirma, que el memo de la abolición de la esclavitud no le llegó. Este después de mamar gallo, generar operación galápago mocho, puede negar las redenciones porque las firmas del primer semestre están en azul y las del segundo en negro y eso es ilegal o que la verificación de las firmas (comunicación entre juzgados) no pasó por el ministerio penitenciario”, expresó.

Agrega el Paisa que esta situación retrasa el proceso para que fluya la verificación del error generando más tiempo de pérdida, ocasionando que entre la recepción de las redenciones rechazadas y la verificación corrección de las peticiones del juez, pase más de un año, lo que genera más redenciones.

“Después de calarnos todas estas excusas absurdas, se da el caso más común y al que casi todos los internos nos enfrentamos. Una vez que todo está perfecto, no hay error, no hay ningún motivo para la negación, pues sale la más fácil y descarada de todas que es órdenes de Caracas de no dar redenciones”, aseguró el reo.

El Paisa puntualizó que el sistema carcelario actual legitima la esclavitud, pues considera por experiencia propia que todos los penales del país tienen fuerza laboral, gratis, sin descanso, sin salario y sin ningún beneficio, ni siquiera los establecidos por ley de redimir la pena.

“Señora ministra v/a Celsa Bautista, señora presidenta del TSJ Caryslia Beatriz Rodríguez, les recuerdo las palabras de Simón Bolívar cuando escribió que: cuando la autoridad se convierte en tiranía, la rebelión no es un derecho, es una obligación. En nombre de todos los presos que estamos pagando condena en el país, agradecemos que pongan las cartas sobre la mesa y jueguen con transparencia. Ya nuestros compañeros de Fénix Lara le demostraron que una simple huelga de hambre pueden lograr cambios”, acotó el Paisa.

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