El estado Amazonas y la comunidad científica de Venezuela se encuentran de luto tras el trágico fallecimiento del enfermero, investigador y científico indígena Andrés Blanco, quien perdió la vida en un accidente aéreo mientras cumplía una misión de carácter humanitario con destino a la comunidad de Parima B.
La noticia fue confirmada por el gobernador de la entidad, Miguel Rodríguez, quien a través de sus redes sociales despidió al destacado profesional calificándolo como un «digno guerrero» y advirtiendo sobre el vacío irreparable que su partida deja en la red de salud del pueblo Yanomami y en la defensa de sus saberes.
El siniestro aéreo involucró a una avioneta Cessna 206, sigla YV 166, la cual realizaba un vuelo de carácter estrictamente solidario y asistencial hacia la Sierra Parima.

De acuerdo con los reportes oficiales, la aeronave transportaba los restos mortales de una mujer, a un familiar y al propio investigador, con el propósito de retornar posteriormente con pacientes que requerían atención médica urgente —un traslado que se había visto postergado debido a las adversas condiciones meteorológicas de los últimos días en la región sur del país.
Tras activarse las alertas de emergencia, se desplegó un operativo coordinado de búsqueda y rescate con el respaldo del Ejecutivo Nacional. Gracias a estas labores, los equipos de socorro lograron poner a salvo al piloto de la aeronave y a un menor de edad que acompañaba a su difunta abuela. Los restos mortales de Andrés Blanco fueron finalmente trasladados a la Sierra Parima, el territorio ancestral al que consagró su vida profesional y humana.
Desde el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) expresaron sus condolencias por la pérdida de quien fuera galardonado en 2025 con el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología Dr. Humberto Fernández-Morán, en la categoría de Ciencias Sociales y Humanas.
La institución destacó el rol pionero de Blanco como articulador entre el rigor académico y la sabiduría tradicional indígena. Entre sus contribuciones más trascendentales figura su participación junto a los investigadores Carlos Botto Abella y Beatriz Graterol en la obra Cartografía social yanomami en la Sierra de Parima, Alto Orinoco, Amazonas, un estudio clave de mapeo participativo que permitió visibilizar la realidad territorial, cultural y sanitaria desde la perspectiva genuina del pueblo Yanomami.
La partida de Andrés Blanco enluta no solo a su familia y a la Amazonía venezolana, sino a todo el sector académico que ve partir a un referente indiscutible de la investigación comprometida con las comunidades originarias.
Noticia al Día/ Con información de El Regional de Zulia
