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Noticia al Dia

Cámaras corporales revelan que el joven acribillado en Sao Paulo estaba aterrorizado: Los videos muestran que apuntó con su celular a la policía

La investigación sobre la muerte de Gustavo Munis de Santana, de 20 años, dio un giro determinante tras el análisis de las imágenes registradas por las cámaras corporales de la Policía Militar (PM) e imágenes exclusivas del hecho. Las evidencias audiovisuales confirman que el joven recibió 27 de los 45 disparos efectuados por cuatro uniformados en el barrio de Moema, en la zona sur de São Paulo, la madrugada del pasado sábado 10 de octubre.

El análisis paso a paso de las secuencias de video ha sacado a la luz detalles cruciales que reorientan las pesquisas del Departamento de Homicidios y Protección a la Persona (DHPP) y ponen en evidencia severas fallas en los protocolos de abordaje policial.

Pánico, persecución y la maniobra con el teléfono

De acuerdo con las grabaciones y el informe del peritaje, cuatro funcionarios accionaron sus pistolas calibre .40 descargando 14, 13, 12 y 6 tiros, respectivamente. En la escena del crimen, el equipo pericial recolectó 44 casquillos de munición en cuatro puntos de la vía pública y 13 fragmentos de proyectil. El informe preliminar indica que Gustavo recibió al menos 27 impactos en el cuerpo.

De acuerdo con las grabaciones corporales, momentos antes del desenlace fatal se aprecia a un Gustavo profundamente asustado, desorientado y en evidente estado de pánico mientras intentaba huir de las patrullas policiales.

En medio de la persecución , el joven realiza una extraña maniobra: en su intento por frenar el avance de los efectivos, primero se esconde, luego corre y apunta en dirección a los policías sosteniendo un teléfono celular en la mano como si se tratara de un arma de fuego. Instantes después, los cuatro agentes abrieron fuego de manera masiva.

Los funcionarios alegaron haber confundido el dispositivo móvil con un armamento para justificar los disparos. Sin embargo, para los investigadores, el estado de pánico reflejado en el rostro y la conducta del joven contradice la idea de una amenaza real o de un ataque planificado, reabriendo el debate sobre la falta de técnicas de desescalada y neutralización no letal.

Exigen responsabilidades penales y revisión de protocolos

Expertos en seguridad pública han señalado que las imágenes dejan al descubierto un uso desproporcionado e injustificado de la fuerza letal.

Como consecuencia inmediata del procedimiento y mientras avanzan los procesos disciplinares y penales, los cuatro policías militares involucrados fueron sacados de las calles y retirados del patrullaje operativo. La Policía Civil continúa analizando la totalidad de las imágenes de las cámaras corporales para finalizar el atestado e imputar penalmente a los agentes.

Noticia al Día / Con información de O Globo

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