El 27 de septiembre de 1970, fueron aprobados los estatutos que conllevaron a la creación de la Organización Mundial del Turismo, hecho institucional que sucedió en Torremolinos, España, y que desde entonces da pie para que la Humanidad lo conmemore.
Geográficamente, la efeméride coincide con las circunstancias de la transición climática, vale decir, el fin de la temporada alta vacacional en el hemisferio norte y el inicio de la misma en el hemisferio sur. De igual manera, la Organización de Naciones Unidas contempla “visibilizar el impacto económico, social, cultural y político del sector. El turismo es un motor de empleo masivo, un puente para el intercambio cultural y una herramienta indispensable para el desarrollo sostenible y la conservación del patrimonio”, dicen los estatutos.

Según destacaba Jiolexy Santos, gerente de Turismo, Recreación y Patrimonio de Corpozulia, el enfoque oficial de la ONU para este año, “gira en torno a la agenda digital y la inteligencia artificial para rediseñar el turismo, buscando que la tecnología sirva para crear un sector mucho más inteligente, inclusivo y resiliente”.
Del mismo modo, la gerente de la Corporación para el Desarrollo Zuliano, plantea un conjunto de reflexiones sobre el tema, que de manera exclusiva ofrece Noticia Al Día, en tanto medio profundamente comprometido con el turismo y la cultura, en todas sus manifestaciones.

Equipo de líderes comunitarios, emprendedores y defensores de nuestra tierra
Hoy, en el Día Mundial del Turismo, el objetivo clave no es solo para celebrar el acto de viajar y recrearse, sino para redefinir el propósito de cada paso que damos sobre nuestra geografía.
En esta tierra zuliana, bendecida por el sol y rodeada por la inmensidad de nuestro Lago, el turismo deja de ser un mero entretenimiento para convertirse en un motor de transformación económica, social y ambiental.

Hoy más que nunca, el Zulia debe ser reconocido como el corazón energético del país.
Sin embargo, hoy nos encontramos ante una nueva frontera de desarrollo: la economía verde y azul. Un modelo económico renovable, sostenible y profundamente arraigado en nuestra identidad y la Primera transformación de nuestro Plan de la Patria.

Apostando y soñando con el desarrollo de un modelo económico con rostro humano
Cuando apostamos por un turismo social y comunitario, dinamizamos la economía local desde sus bases. No hablamos de grandes capitales que se evaporan, sino del ingreso directo que llega a la familia pesquera en las palafíticas de Sinamaica o de Ologá, al artesano en la Guajira y al pequeño productor en la Sierra de Perijá.

El turismo social redistribuye la riqueza, fortalece la cohesión comunitaria e impulsa a nuestras poblaciones a ser dueñas y guardianas de sus propios recursos. Es la economía del encuentro, donde el visitante no solo consume, sino que comparte y valora la vida de nuestro pueblo.
- Agroecología: El valor de lo nuestro: Nuestra región posee suelos fértiles y un conocimiento ancestral único. El turismo agroecológico emerge como una alternativa idónea para dinamizar el campo zuliano:
- Rutas gastronómicas y productivas: Transformar las unidades de producción de cacao, plátano, café uva y ganadería en experiencias vivenciales donde el turista aprende y consume local.
- Sostenibilidad en la mesa: Involucrar a los visitantes en procesos agrícolas respetuosos con el suelo, garantizando la soberanía alimentaria y diversificando los ingresos de las familias rurales.
- Comercio justo: Crear cadenas de valor cortas donde el productor recibe el beneficio directo sin intermediarios.

Biodiversidad y herencia cultural como activo único
El Zulia alberga ecosistemas irrepetibles en el planeta. Desde el fenómeno del Relámpago del Catatumbo —nuestro gran regenerador de la capa de ozono— hasta los manglares, ciénagas, playas y montañas de Perijá, cada rincón es un aula abierta y un santuario de biodiversidad.
Pero nuestro mayor tesoro radica en la gente. La riqueza de nuestros pueblos originarios —Wayuu, Añú, Yukpa, Barí y Japreria— junto a la venezolanidad criolla y afrozuliana, representan una herencia viva. Un turismo responsable no folcloriza la cultura; la respeta, la protege y la celebra, permitiendo que sean las propias comunidades indígenas quienes guíen y gestionen el relato de su historia y sus costumbres.

El compromiso hacia el futuro
Celebrar el Día Mundial del Turismo en el Zulia implica asumir un compromiso ético. Necesitamos un turismo responsable que preserve el Lago de Maracaibo, que proteja nuestras cuencas hidrográficas y que respete los tiempos y dinámicas de las comunidades.
Gobernanza que garantice prácticas ecoturisticas. La economía que generamos desde el turismo sostenible no se mide únicamente en cifras monetarias, sino en empleos dignos, conservación de la naturaleza y orgullo de pertenencia.
Demostremos al mundo que el Zulia es mucho más que petróleo: es biodiversidad, es cultura viva, es agroecología y, sobre todo, es la calidez de su gente. ¡Hagamos del turismo el gran aliado del desarrollo sostenible de nuestra región!
Feliz día Mundial del Turismo
Imágenes: Alexis Blanco
Alexis Blanco
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