Sindicatos de ensambladoras piden a Pérez Abad que reactive la industria de autopartes

Sindicatos de ensambladoras piden a Pérez Abad que reactive la industria de autopartes

Imagen referencial

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En un encuentro en el que participaron representaciones sindicales de Ford Motor de Venezuela, General Motors Venezolana (GMV), FCA-Chrysler de Venezuela, Toyota y MMC Automotriz, se le solicitó al vicepresidente para el área económica la activación de un plan nacional de desarrollo de la industria de autopartes para el rescate de la improductividad de firmas como Rialca, Autoseat, Vivex, Ocimetakmecánica, Suramericana de Soplados y otras, las cuales han sido expropiadas en su mayoría por el gobierno, mientras el ensamblaje se basa en 70% de insumos importados.

El documento consignado indica que se han cerrado fábricas de autopartes, tanto para el ensamblaje como para el mercado de reposición: “Esto perjudica a la nación porque se dispone de altas sumas de divisas de la renta petrolera para traer piezas que antes se fabricaban en el país”.

El documento consignado indica que se han cerrado fábricas de partes de vehículos tanto para el ensamblaje como para el mercado de reposición. “Esto perjudica a la nación porque se dispone de altas sumas de divisas de la renta petrolera para traer piezas que antes se fabricaban en el país”.

Inversión de terceros

Desde principios de 2015 los distintos sindicatos lo han propuesto. La inversión en dólares de particulares para la compra del kit del material importado para la fabricación de automóviles es la opción que garantizaría la reactivación de las plantas y la protección de los cien mil puestos de trabajo que genera la industria en el país.

La dolarización del sector es viable y necesaria. Pero solo con la inclusión de algunos modelos de lujo. “Estos pagos en dólares deben asegurar la compra de las piezas necesarias con un plan de producción supervisado por el ministerio de Industria”.

La idea es que se cree un fondo nacional para el sector automotor que comprenda el reimpulso de las fabricantes de partes de vehículos y que, al mismo tiempo, se cumplan las convenciones colectivas y la Ley Orgánica del Trabajo.

La propuesta de los sindicatos va más allá. “Entre las ensambladoras y autopartistas se debe evaluar qué modelos y productos se pueden incorporar a un plan de producción para la exportación a través de los acuerdos con Mercosur, ALBA y demás convenios de integración internacional”. Esto permitiría tener una entrada de divisas no petroleras que son tan vitales para la realidad económica actual del país.

Rescate de flota de autobuses

El plan presentado es ambicioso. Pero no irrealizable. Y es capaz de reactivar el sector en poco tiempo. La sustitución del parque automotor del transporte colectivo también es incluida en el documento entregado a Pérez Abad. Estudios aseguran que el déficit de unidades alcanza las 80 mil unidades. De las existentes más de 30 mil superan los 30 años de uso y funcionan con gasolina, ese número puede ser sustituido por las empresas privadas por unidades a gas natural, y el ahorro de la gasolina que se tendrá de esa manera se puede exportar y generar ingresos que estarían por el orden de tres millones de dólares diarios que se pueden reinvertir en la industria.

Todo este plan fue elaborado en función de mantener en el mercado las 383 empresas vinculadas con el ensamblaje, producción y comercialización de vehículos y autopartes que en su mayoría están paralizadas actualmente.

Acuerdos por separado

Tras la firma del Plan de Nacional de Reactivación de la Industria Automotriz, celebrada hace tres semanas en Miraflores. Los acuerdos se están sellando por separado. Toyota fue el primero. Lo hizo con un convenio de exportación de piezas a su firma en Argentina. Ya hay un contenedor que está por salir de costas venezolanas, y se espera que en un mes zarpe otro con tres tipos diferentes de autopartes.

De esa manera se garantiza el autoabastecimiento de divisas para el incremento progresivo del ensamblaje de vehículos, en un plan que incluye un modelo familiar para el mercado interno y luego el internacional.

El Carabobeño