¡Zapatero a su zapato! (Desiree Parra, Oficial de Policía)

¡Zapatero a su zapato! (Desiree Parra, Oficial de Policía)

Desiree Parra

Desiree Parra

Hace ya un par de días me encontré con un buen amigo, no el típico amigo que compartía las mismas ideas del colegio, un amigo aún más especial, aquel amigo con el que solía encontrarme un par de veces en el mismo lugar, con la misma emoción, con el mismo interés. Aquel amigo que comencé a ver más seguido, con aquel que corrí, salté, pasé sol, hambre y sed. Con aquel amigo que ya había pasado a ser más que mi hermano y el que siempre me llamaba “cursita”. Ese hermano que tiene las mismas ambiciones, los mismos gustos por el uniforme, las patrullas y las armas de fuego. El que sabe atender una situación extrema y el único que no me hacía sentir princesa estando uniformada, aquel mismo curso que me animaba a correr detrás de un antisocial y me decía a viva voz “cursa corre, lo tienes… ya es tuyo”. Ese día lo vi, pero lo noté diferente, cabizbajo y sin entender muchas cosas. Hablamos un buen rato, hasta que nos despedimos con la esperanza de volvernos a ver. Me retiré con un gran acertijo en la cabeza de no poder entender lo que pasaba. Al voltear, lo vi atendiendo muchos niños en un parque y sin su arma de reglamento y fue cuando pude darme cuenta en ese momento, lo que mi curso me trasmitía. Es difícil entender que hay situaciones inexplicables en la vida, pues me tocó tropezarme con una de ellas y es que no entiendo cómo nos privamos de la seguridad para involucrarnos en situaciones que pueden hacer otros. Y es que es sencillo es como el maestro que es forzado a ser médico, como el corredor de seguros que ahora es mecánico. ¡Zapatero a su zapato! El trabajo policial es de táctica, mística, desempeño, fuerza, acción, adrenalina y calle. No podemos permitir que sean restringidos de su acción, que su empeño y trabajo sea empañado, el trabajo policial es brindar seguridad y proteger al ciudadano, no es de supermercado, ni de plaza. Es humillante y desmotivaste pasar de ser POLICIA a Vigilante, donde el rol es totalmente diferente, las situaciones son manejadas con destreza y conocimiento especializado, haciendo que se cumplan sistemáticamente las leyes y procedimientos, trabajando coordinadamente de modo que la intercomunicación, entre unidades, funcionarios y comunidad abarquen las distintas áreas de resguardo, formulando una respuesta eficaz, eficiente y efectiva. Ya que la respuesta policial debe estar guiada a fines de incorporar las necesidades de las víctimas y de los ciudadanos que la requieran, eso solo te lo da un excelente entrenamiento, eso solo lo hace un policía. El país está prácticamente a oscuras, no hay seguridad, no hay unidades, no hay patrullaje, no hay control. Nuestros policías se esconden entre sus propias sombras, sin beneficios y mal pagados, buscando desviarse del concepto real, lo que le va restando ética, respeto y honor. Aquello por lo que un día derramaron lágrimas, sudor y sangre.

Fin de la conversación