Mañana es septiembre (Gustavo Díaz, Canta autor)

Mañana es septiembre (Gustavo Díaz, Canta autor)

Gustavo Díaz. Cédula: V- 5.841.322

Gustavo Díaz. Cédula: V- 5.841.322

Dedicado a los dignos estudiantes que marcharán este primero de septiembre.  Lo harán con el despertar de los genes de auténtica esencia libertadora, con ese sentimiento de pertenencia, por amor a su tierra, por amor a su País, con ese sentir de pueblo grande, con esa sabiduría que nos lleva a la reflexión de querer cambiar ese viejo eslogan, guerrillero, amenazante, manchado de sangre, que dice: “Alerta, alerta, que camina la ‘espada’ de Bolívar por América Latina”.  Creo que dentro de la conciencia colectiva de los estudiantes, resuena un nuevo eslogan que expresa: El alerta NO es porque camina la ESPADA de Bolívar, el verdadero alerta es porque comienza a caminar la PLUMA de Bolívar por América Latina, llevando conocimiento, llevando LIBERTAD, llevando RESPETO, llevando el anhelo de querer convertirnos en una verdaderas REPÚBLICA, donde la principal norma sea el respeto al ciudadano.

Decía el libertador: “Prefiero el título de Ciudadano al de Libertador, porque éste emana de la guerra, aquel emana de las leyes”.

Tenemos que ser dignos ciudadanos de esta República, donde se respeten nuestros derechos, donde se respeten nuestras libertades, donde se respeten los principios fundamentales de nuestra Carta Magna.

Por eso hoy, quiero dedicarles, con el permiso de su autor, ese gigante de las letras, Guillermo de León Calles, su hermosísimo poema titulado: “MAÑANA ES SEPTIEMBRE”, porque mañana es septiembre, porque mañana todos seremos estudiantes, porque mañana vamos a re-encontrarnos con el Gloria al Bravo Pueblo.

MAÑANA ES SEPTIEMBRE.

Guillermo de León Calles.

Mañana es septiembre, los dedos de mis pies me duelen de tanto meterme en los zapatos de ir a la escuela. Siento que un libro está de más en mi bulto de lonilla azul marina.

Y no es el libro que tiene un Dios con sombrero de triángulo y un manto como el que usaba Julio César.

Lo cierto es que mañana es septiembre y la maestra me espera con su sonrisa de buenos días seguida de una lección interminable.

Me fastidia ese amor repetido en mi libro primario: Mamá me ama, Papá me ama, Mamá me ama. Ese amor de página primera que retrasa mi llegada al patio del recreo con mis zapatos de huequitos en la punta.

Mañana es septiembre.

Un portón de peleas callejeras me recibe. Soy yo, tela blanca con unas letras bordadas en mi bolsillo izquierdo. Yo y mi sonrisa zángana a poca distancia de mi cabello aceitoso.

Yo y mi cuaderno Libertad con un caballo de Bolívar encaramándose en un laurel romano. Yo y mi futuro de sabio:

PorquellegaríaasaberqueCristóbalColónnacióenGénovaperoalgunoshistoriadoresdicenquenacióenPontePedradeGalicia…

Yo y mi porvenir de ignorante porque no me aprendería de memoria la historia del torito negro y el torito colorado.

Somos la maestra, septiembre y yo, entristecidos por los pizarrones negros y la ausencia de la lluvia.

Septiembre y yo sabemos que los trompos tienen más valor que la tabla de multiplicar, y que las páginas de los cuadernos se hicieron solo para construir barcos de papel.

Mañana es septiembre.

Primero trataré de entender nuevamente lo del Gloria al Bravo Pueblo

Yo, Vicente Salias y Juan José Landaeta.

Después veré un murciélago trastornándoles la quietud a los pupitres.

En uno de esos pupitres labraré un corazón y tu nombre con la hojilla que le sobró a las barbas del abuelo.

Yo y el amor.