Intentos fallidos (Josué Carrillo)

Intentos fallidos (Josué Carrillo)

Josué Carrillo

Josué Carrillo

 

Esto que usted ha comenzado a leer no era lo que yo quería escribir. En realidad mis temas, a eso de las 3 y 12 minutos de la tarde de un viernes con enormes ganas de tomar cerveza, eran otros. En principio el título era “Vete, 2016” y era una especie de carta abierta al año más hdp de mi vida, allí le decía de mal tono al año que era un malparido. Le reclamaba todas las vainas sobre sus días, semanas y meses. La tragedia en la discoteca Pulso de Orlando donde muchachos gay cayeron ante las balas y la irracionalidad, el atentado en Estambul,  el diagnóstico de cáncer de Alberto Morán, mi mejor amigo y, otros golpes al hígado, que no le voy a dejar pasar jamás. El segundo tema se titulaba “Oyendo a Mirtha Pérez”. Era simple el argumento y la estructura del escrito. Se trataba de yo expresando mi repulsión a los mini audífonos, esos taruguitos que se incrustan en los oídos – algunas personas parecen nacer con ellos sembrados -, yo contando de la forma en la cual podemos oír una canción, de cómo la escuchamos con la piel, con los poros, con las lágrimas. Contaba de yo y mi constante ganar y perder en el amor, de los sufrires causados al descubrir un buen día el lado oscuro de la luna. Contaba de una suma de errores y de varias copas de ilusiones rotas. Esos fueron intentos fallidos porque un desgraciado virus, cuando ya estaba por redondear el final venía como El barbarazo y me dejaba en blanco la página y la cabeza con las ideas en cuatro bloques. Vino en mi salvación el diligente, el amigazo del alma, David Contreras, para enseñarme la opción de guardar en el words, así pude llegar hasta aquí… odiando el 2016 y con mis sentimientos en una especie de “taima” antes de que La nave del olvido parta. Un abrazo, se les quiere, cómplices lectores.

Josué Carrillo