Espumoso café con leche (Aquileo Narváez Martínez)

Espumoso café con leche (Aquileo Narváez Martínez)

Aquileo Narváez Martínez

Aquileo Narváez Martínez

 

Una de las cosas que nos pone a los humanos en igualdad de condiciones es  afrontar la satisfacción de nuestras necesidades básicas. Allí no existe distinción  intelectual ni social. Y si se trata de comer, los olores y sabores patrimoniales de nuestras culturas nos convidan a sus búsquedas cuando sentimos hambre, sed o sencillamente queremos activar algún estado de ánimo; pero si no los hallamos, sentimos  que la existencia misma se encuentra en un estado de orfandad.

Asimismo, si nos sentamos a tomar una taza de café con leche espumoso nos placemos tanto al punto de llegar a decir: «¡Qué felicidad…!». Y esto pasó en mi comunidad la semana pasada luego de una larga ¨seguía¨ de leche…pues llegó la bolsa de comida que dispensa la Alcaldía del Municipio San Francisco con varios productos a bajo costo, esfuerzo que agradecemos  en esta agria travesía.

Travesía ya muy prolongada que a muchos les interesa que continúe en aumento para seguir sacándole partido. Entretanto, la orfandad que aludo se posesiona como normalidad ante el intermitente abastecimiento en los mercados, abastos y el que impulsa el gobierno en casa a casa, a la par que crece la incertidumbre en lo doméstico por no saber qué echar en la olla

Pero existe un baúl de interrogantes ya no solo requieren respuestas coyunturales sino estructurales. Por ejemplo:

¿Qué se ha hecho para frenar la red de bachaqueo entre las empresas privadas y los distribuidores?

¿Por qué en el Mercado de las Pulgas se consigue de todo y a altos precios? ¿Quién se encarga por velar por la seguridad alimentaria allí?

¿Por qué hay tan pocos policías en el centro de Maracaibo para velar por la seguridad de los ciudadano, que incluye la alimentaria? (50 efectivos)

¿A quiénes pertenecen las cooperativas que traen alimentos de Colombia para expender en las Pulgas a precios de bachaqueo?

¿Qué papel juega en esta coyuntura  FUNDAMERCADO adscrito a la gobernación del Estado Zulia donde hay depósitos llenos de alimentos y artículos de primera necesidad?

¿Dónde están los funcionarios de la SUNDEE?

Si a todas estas, le sumamos las que anidan las incertidumbres política-electoral (elecciones de gobernaciones, recolección de firmas, revocatorio…), injerencista internacional y la económica atada a un mercado petrolero difuso, estamos sumergidos entonces en un marasmo cierto de incertidumbres.

Y bien se sabe que la incertidumbre en sí lleva a la inacción, a la espera, en el mejor de los casos a una espera activa para delinear hacia dónde, pero bien puede convertirse en un lapso rancio de hondo pesimismo, sentimiento que parece alcanzar preeminencia en la cotidianidad.

¿Qué hacer?

Es la gran incógnita a despejar, solos y juntos a nuestras familias, comunidades, colectivos o partidos para lograr saltar el pantanal  en el que nos encontramos.

Aquileo Narváez Martínez