De Interés: hacer realidad nuestros sueños (María Elena Araujo Torres)

De Interés: hacer realidad nuestros sueños (María Elena Araujo Torres)

De Interés: hacer realidad nuestros sueños

De Interés: hacer realidad nuestros sueños

Siempre nos ha llamado la atención la premisa de “Cumplir tus sueños” o “Hacer tu sueño realidad”. No entendemos. La gente sueña todos los días, por lo menos así lo confirman los expertos en el estudio de procesos neurológicos. Se sueña con situaciones usualmente inverosímiles, con personas que ya no están o que si están; con situaciones inexplicables, según la lógica que hemos aprendido para darle explicación a los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor.

Sin embargo, es poco sabido de alguien que sueñe con ser famoso, rico, saludable, con un plan preestablecido que lo conduzca a esos objetivos y lograrlo. De esa manera sí podríamos manejar la posibilidad de hacer los sueños realidad, si es que así lo deseamos realmente, y si es que se siguen las recomendaciones para lograrlo.

Se han escrito muchos libros al respecto. Y en estos tiempos donde opinan muchos inexpertos y pocos expertos, en materia de alcanzar más que los sueños las aspiraciones personales en determinados objetivos, pareciera que puede resultar más fácil lograrlos.

Y si, por casualidad, se decide buscar información al respecto por las redes más conocidas, como Instagram, Facebook y hasta el mismo twitter, inmediatamente se activa el algoritmo y te ofrece diferentes formas de lograrlo. Los resultados te ayudarían a lograr tus sueños con recomendaciones teóricas que, por lo general, al abandonar la computadora o el teléfono se olvidan.

Recordemos que el algoritmo en las redes sociales es definido, entre otras definiciones, como: “el conjunto de normas de programación que hará que una publicación se muestre mucho o poco en una red social. Es replicar los procesos de decisión del cerebro humano. El algoritmo realiza todo el proceso de búsqueda, imitando la forma en la que lo haría un ser humano, y muestra al usuario el resultado. Este proceso sería muy largo si lo realizara una persona, pero los algoritmos desarrollados artificialmente pueden hacerlo en pocos segundos”.

Así que, según el algoritmo, tendríamos muchas vías para hacer realidad nuestros sueños. El peligro está en que hagamos realidad nuestros peores sueños. Esa es la parte que no nos aclaran cuando nos prometen ayudarnos a lograrlos hacer realidad. Y podrían entrar en el paquete.

Pero, quiénes nos dan recomendaciones en este sentido. Por una parte, famosos, ricos, expertos en salud. Estos serían la minoría, porque es poco probable que personas en esas situaciones estén interesadas en ayudar al resto de la humanidad a estar o vivir como ellos, y, por otra, habría que preguntarse si esas personas son realmente felices, o al menos si sus vidas son gratas por encontrarse abarrotados de dinero, de fans o de posibilidades para tratarse medicamente en las mejores clínicas cuando le aqueja alguna afección.

Por otra parte, tenemos a la mayoría de expertos en hacernos recomendaciones para lograr nuestros sueños pero que no han logrado los suyos, que necesitan seguidores que aporten su dinero para escuchar y leer recomendaciones de personas que no son precisamente los mejores ejemplos a seguir. De ser así no tendrían que andar vendiendo consejos.

Se supone que debemos tratar de hacer realidad “nuestros sueños” para ser más felices, pero pocos nos han dicho que la tranquilidad, la paz y el amor no se logra a través de fórmulas o esquemas a seguir. Cuando entendamos que esos estados, emociones, sentimientos, o como los queramos llamar, no tienen forma en el exterior, que están en nuestro corazón, en nuestra manera de asumir cualquier situación que ocurra alrededor de nuestra vida, a partir de estar pendientes de nuestras respuestas internas con cada evento que nos ocurra, es cuando podríamos empezar a “hacer realidad nuestros sueños”, a ser verdaderos artífices de nuestra vida.

María Elena Araujo Torres