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Noticia al Dia

En La Guaira aún buscan a sus muertos entre los escombros

LA GUAIRA, Venezuela.- Angie Sojo, vecina de Residencias Caribe, cumple tres meses viviendo en una carpa junto a la torre que se derrumbó, a la espera de que rescatistas logren sacar el cuerpo de su esposo, Gustavo Adolfo Riascos Gómez, de 51 años. Como ella, decenas de familias siguen sin poder despedirse de sus seres queridos tras los terremotos del 24 de junio.

Sojo, que vive en el complejo desde hace más de 20 años, contó a Telemundo que su esposo estaba en el piso dos de la torre B y que su cuerpo terminó en el estacionamiento. Desde entonces los intentos por extraerlo no han tenido éxito. Ella y su hija de 20 años comparten el campamento con otros vecinos y voluntarios.

Residencias Caribe tenía tres torres: dos quedaron en pie y una colapsó por completo. Los socorristas no tienen una cifra exacta, pero calculan que más de 70 personas siguen bajo los escombros. Algunas tienen familiares esperando y otras, nadie que las reclame. Además, las primeras plantas están inundadas y han hecho falta bombas para bajar el nivel del agua.

Valeria Alcalá, de 18 años, busca a su madre desde el primer día. El cuerpo de su padrastro apareció hace un mes, y ella relató que reconocerlo fue uno de los momentos más duros. Prevé seguir como voluntaria cuando empiece la universidad.

Nayibe Geromes, por su parte, busca a su madre, Leída Josefina Mata Cupido, de 64 años. Está convencida de que está en el edificio porque de allí se han recuperado su cédula, su cartera y su celular. Aseguró que los vecinos permanecerán hasta que todos sean rescatados.

Los rescatistas voluntarios sostienen buena parte del esfuerzo. Marcel Hernández, obrero de oficio, lleva tres meses sacando cuerpos. Los primeros que recuperó fueron los de su primo, su esposa y sus cuatro hijos, 17 días después del sismo. Yessamin Medina, de 20 años, conocida como la "Topito", fundó Puente de Esperanza tras la tragedia y dice que trabajan casi con las manos por la falta de maquinaria. Ella lo resume así: "Me convertí en topo por amor y empatía".

En el edificio Jurel, de 12 pisos, en Playa Grande, Cristian Verdú, de 23 años, perdió a su madre, a su hermano y a su primo. Los cuerpos de su madre y su primo siguen sepultados. Una búsqueda con dron confirmó su ubicación, pero el riesgo de que la estructura termine de caer frustró el intento de los Topos Mexicanos por sacarlos. Verdú anunció el cierre de la búsqueda en redes por agotamiento y falta de recursos. Aun así, dijo que reabrirá el caso cuando el edificio sea demolido.

El último balance oficial, del 24 de agosto, registra 6,509 muertos, 6,462 rescatados y más de 226,000 personas atendidas en hospitales. Desde entonces no se ha actualizado el dato de desaparecidos. A inicios de agosto, el gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, informó de más de 1,500, según un censo vecinal.

Con información de Telemundo (reportaje de Julimar Valentina Rivas Pérez).

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