Miles de migrantes que ingresaron irregularmente en los últimos días a la ciudad autónoma de Ceuta han comenzado a regresar a Marruecos por iniciativa propia, en medio de una de las crisis migratorias e institucionales más severas que enfrenta el Gobierno de Pedro Sánchez.
Según los últimos reportes, la marea humana que desbordó los pasos fronterizos a finales de esta semana ha comenzado a replegarse. Sin embargo, el balance migratorio deja un trágico saldo humano: las autoridades locales han localizado al menos 72 cuerpos en las inmediaciones del espigón fronterizo, mientras que otras 88 víctimas permanecen en los servicios funerarios a la espera de identificación.
Para este domingo, la zona fronteriza por donde se registraron las entradas masivas ha sido completamente blindada por el Ejército y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para evitar nuevos episodios de cruces masivos.
Ante la gravedad de la situación, la Jefatura del Estado también ha reaccionado. El rey Felipe VI ha exigido formalmente al Ejecutivo garantizar de manera absoluta la seguridad e integridad territorial en Ceuta y Melilla, instando a tomar las medidas necesarias para evitar que un colapso de estas dimensiones vuelva a repetirse.
Noticia al Día/Efe
