La muerte sorprendió a Haidee Margarita al migrar de Cabimas a Colombia para reencontrase con sus hijas

La muerte sorprendió a Haidee Margarita al migrar de Cabimas a Colombia para reencontrase con sus hijas

Haidee Margarita Sánchez Hernández, quería reecontarse con sus hijas en Santa Marta, Colombia y en febrero su anhelo se le cumplió. Lamentablemente fue corto su sueño de mantener el vínculo familiar, que como en muchos hogares venezolanos, ha sido cercenados por la enorme crisis económica por la que atraviesa el país.

La humilde madre de cinco hijos, con sus 43 años, aún daba muestra de juventud y fuerzas para mantenerse cerca de sus hijas quienes ya se habían convertidas en “refugiadas económicas” en el país neogranadino. Tenía cinco razones para hacerlo, Luiseth Sánchez (27), Lingri Leal (22), Lorenis Díaz (19), Leonela Díaz (18) y Leonardo Díaz (16), sus hijos.

La dificultad para obtener su pasaporte no la limitó y el 28 de febrero de este año se marchó de su terruño, un caserío conocido como Cabimitas, ubicado en la vía al Consejo de Ciruma, Costa Oriental del Lago de Maracaibo.

Fue feliz casi cinco meses hasta que una mala jugada de la vida la llevó a la cama. Un extraño mal se apoderó de su cuerpo. Sus desesperadas hijas que la acompañaban  la llevaron a la clínica La Castellana de Santa Marta. Al parecer un avanzado enema cerebral la mantuvo en estado de coma por unos tres días hasta que lamentablemente falleció ayer nueve de julio.

Se despidió de este mundo lejos de su hogar. Es un dolor compartido saber que de aquel sacrificio que hicieron sus hijas en busca de una vida mejor surgió ese desenlace.

En estos momentos es donde el gobierno colombiano debe demostrar la vocación humanista que pregona. Que se aparte de su rigurosa legalidad y vea más allá del deceso de un inmigrante ilegal. Se trata de una madre sufrida que saltó por encima de cualquier obstáculo para reencontrarse con sus hijas. Ahora merece algo digno. Lo mínimo que pudiera pedir una familia dolida. Un ataúd, un retorno a su tierra y un sepelio. En estos momentos lo único que le sobra a sus seres amados son lágrimas y lo que más necesitan es solidaridad.

Noticia al Día