Lo bueno, lo malo y lo feo del desfile de Ananda

Lo bueno, lo malo y lo feo del desfile de Ananda

Al escuchar el nombre de la tienda vino a mi mente una pequeña niña, hija de mi amiga Jayariyú. Cuando recorrí el sitio la vi allí, los colores, las flores y la ternura le reflejaron y vino a mí la inspiración.

Nuevamente me tocó disfrutar de una pasarela –exacto, disfrutar-. Se trató de la propuesta fashionista que trae la nueva tienda Ananda, ubicada en el centro comercial Camoruco, frente al Colegio Bella Vista, que en esta oportunidad voy a celebrar –omitiendo todos los comentarios sobre mi última reseña- y a la cual llamaré: Lo bueno, lo mejor y lo excelente –ya explico por qué-.

En esencia se trata de una tienda con una línea de ropa, accesorios y carteras “exclusivas”. Lo bueno es que es muy fácil combinar un outfit sin la necesidad de pasearse por todo el mall o la ciudad. Casi todas las prendas tienen una característica de jovialidad y sencillez, muy necesaria en la faena de la mujer actual y en el trópico en el que vivimos.

Las telas frescas y estampados coloridos dicen Maracaibo, y aunque el rosa quemado predomina no cae en el estilo aseñorado que algunas veces puede tener.

El tratarse de prendas importadas no le resta méritos, hablamos de una tendencia latina debido a que sus diseñadores son provenientes de nuestras pasarelas.

Pink Filosofic es parte de la visión colombiana de la moda con ideas ajustadas a las necesidades de las mujeres latinoamericanas.  Stradivarius, aunque surte a tiendas como Zara, es una herencia española y sus pasarelas no se rigen tanto por lo que impone Paris, Londres y Milan. De hecho, la colección ibérica es un punto y aparte de todo el concepto, casi podríamos decir que cae en la formalidad de la noche y los trajes de gala.

A nivel de accesorios la antigua ciudad de El Dorado se retrata en la propuesta de Taga que viene de Colombia. Las piezas son una renovación del mínimo detalle rompiendo con la idea de que los accesorios sean el foco de atención.

Sin embargo, lo mejor es la apertura al talento nacional. Tefi Sánchez es la encargada de poner ese acento de venezolanidad en la línea de ropa con texturas, encajes, colores y cortes que en todo sentido favorecen a las muchachas de esta tierra.

Otra venezolana que dice presente es Carol Ginter con una colección de bolsos y carteras que dibuja cada rincón del país, pero no esperen elegancia porque estamos hablando de lo casual.

Antes bien, lo excelente –desde mi humilde opinión- es que cada corte empleado favorece a altas, flacas, gorditas, medianas y pare de contar. La ligereza y el manejo de las costuras dieron en el clavo, y cómo no si hablamos de una idea que surge desde este lado del charco, y a pesar de que existen en stock prendas de fábrica estadounidense se rescata esa premisa “de la moda lo que te acomoda”.

Posdata: ¿Qué me pareció la comida? Pregúntenle al mesonero.

Andrés Boscán

Fotos: David Moreno 

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