Josué, malojillo para la tensión (Dadis Castro)

Josué, malojillo para la tensión (Dadis Castro)

Dadis Castro

En esa búsqueda de la noticia, de información, me enteré que mi Tutor Empresarial el Lcdo. Josué Carrillo, estuvo el año pasado en la emergencia del Instituto de Investigaciones de Enfermedades Cardiovasculares de la Universidad del Zulia (IECLUZ) con una crisis hipertensiva, lo leí en su artículo de opinión (Bellas que Salvan) días después, nos encontramos en la salita de estar de Aventura TV y pude constatar que se encontraba bien de salud, que podemos estar mejor, si aprendemos los hábitos saludables: comer sano, realizar ejercicios, descansar adecuadamente, mantenerse hidratado y por sobre todo “sonreírle a la vida”. Ya lo decía Hipócrates, el Padre de la medicina, “la alimentación tiene una influencia decisiva en nuestra salud” ¡Somos lo que comemos!

Así que recordé aquel huerto de mi madre, las plantas que tenía, eran medicinales, que podemos curarnos nuestras dolencias y males con medicina natural, “toronjil con una flor de cayena, hojitas de limón y un poco de miel, es bueno para la gripe y afecciones pulmonares, decía” y he aquí mi recomendación para todos los que sufren de hipertensión y trastornos cardiocirculatorios, ¡tomar malojillo!

El malojillo o limoncillo, es una yerba con olor suave a limón, parece monte pero se diferencia de este por ese olor agradable que tiene, la citronela, aromatizante que usamos en casa y oficina, es el perfume del malojillo.

El malojillo en infusión después de las comidas, es excelente para controlar la hipertensión y afecciones cardiovasculares. Se colocan 15 gramos de hojas frescas en un litro de agua hirviendo por 5 minutos, se deja reposar, se cuela y se toma una taza y adiós a las pastillas que no se encuentran y otros las comercializan, jugando con la salud de los pacientes.

El malojillo cura la gripe y afecciones pulmonares y combinado con la pimienta negra controla los desórdenes de la menstruación.

 Recuerde, consulte a su médico antes de cambiar su rutina.

Dadis Castro