Cuidados en la piscina

Cuidados en la piscina

Cuidados en la piscina

Ciuidados en la piscina. Imagen de Lizeth Corrales en su cuenta de IG

El portal https://www.sancristobalsl.com/ ofrece estos consejos para pasarla bien con la familia en la piscina:

 

 

Consejos para divertirse con seguridad

1. Los niños deben bañarse siempre bajo la vigilancia de un adulto. Aunque lo mejor es enseñarles a nadar desde bebés, esto no garantiza que estén totalmente seguros en la piscina. Por ello, evita las distracciones siempre que estés al cargo de un niño y, sobre todo, nunca dejes al niño al cuidado de otro menor.
 

2. Los más pequeños deben utilizar siempre manguitos, chalecos salvavidas u otros dispositivos de seguridad adaptados a su tamaño.
 

3. Presta especial atención a los resbalones y las caídas fuera del agua. El piso de las piscinas o las duchas suelen ser muy resbaladizos, por lo que usar chanclas al salir del agua, puede protegerles de los accidentes. Enséñales que no se juega cerca de escaleras, bordillos o toboganes.
 

4.Cuidado con las zambullidas y los saltos desde trampolines. Es muy importante tener en cuenta la altura desde la que el niño va a tirarse al agua, así como la profundidad de la zona, para evitar golpes en abdomen, cuello o cabeza.
 

5. Si tenéis piscina en casa, instala una valla alrededor para evitar que los niños caigan al agua de forma accidental mientras juegan en el jardín y asegúrate de instalar una cerradura de seguridad que no puedan abrir con facilidad. Asimismo, es aconsejable disponer de kits de salvamento a ambos lados de la piscina para poder actuar con rapidez en caso de necesidad.
 

6. No bajes la guardia en las piscinas hinchables. Aunque tienen poca profundidad, también son peligrosas y unos segundos sin supervisión pueden darnos un buen susto.
 

7.  Protégele del sol y mantén hidratado al niño durante el día. Intenta que beba agua mientras juega, usa protector solar de acuerdo a su piel y evita que se exponga al sol en las horas centrales del día.

Asimismo, instala sombrillas o busca zonas de sombra e impide que el niño se bañe justo después de haber comido; le ayudarás a divertirse sin problemas.
 

8. Por último, recuerda que ante una situación de peligro, si no puedes actuar, debes avisar rápidamente al socorrista, pedir ayuda a otros bañistas o, en situaciones de emergencia graves, llamar inmediatamente al 112.

 

Como adultos, debemos dar un buen ejemplo a los niños y divertirnos sin cometer imprudencias, respetando siempre las normas del recinto y las indicaciones de los socorristas.

Cada verano tiene sus propias historias, ¡hagamos de este una historia divertida que recordemos el resto del año!

Joana Casas