La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) prevé un escenario de recuperación moderada para la región de cara a 2027, con un crecimiento económico estimado del 2,5%, tras haber proyectado una expansión del 2,0% para 2026.
La información se desprende del más reciente balance oficial del organismo internacional, actualizado en octubre de 2026 y sustentado en los datos de su Estudio Económico de América Latina y el Caribe, publicado en agosto. Es importante destacar que estas estimaciones cubren de manera exclusiva a las economías latinoamericanas y caribeñas, excluyendo deliberadamente del análisis a Estados Unidos y Canadá.
El desempeño macroeconómico regional mostrará marcadas diferencias geográficas a lo largo del continente. El Caribe se posiciona como el motor económico de la zona con una proyección de crecimiento del 7,0%, impulsado fundamentalmente por el auge energético en la subregión. Por su parte, América Central registrará una expansión promedio del 2,8%, mientras que América del Sur crecerá a un ritmo algo más moderado, alcanzando un 2,4%.
En el desglose individual por países, Guyana se consolida en el primer lugar del ranking regional con una expansión proyectada de aproximadamente el 17% para 2027, luego de alcanzar un 22% en 2026 gracias al dinamismo de su sector hidrocarburífero. En el segundo puesto se ubica Venezuela, con un crecimiento estimado del 6,5% para ambos años.
En la franja superior de la tabla destacan también economías como Panamá, Paraguay y El Salvador, cuyas perspectivas rondan el 4,5%, seguidas por República Dominicana con un 4,4%. En tanto, las mayores economías de la región mostrarán repuntes moderados para 2027: Argentina proyecta un 3,0%, México y Chile alcanzarán un 2,2%, y Brasil registrará un 2,1%. En el extremo opuesto, Cuba sufre la contracción más severa de la región, con una proyección de -5,1% para 2027, aunque amortiguando la caída frente al -10,3% previsto para 2026.
Finalmente, la CEPAL advirtió que el cumplimiento de este panorama para 2027 estará sujeto a diversos riesgos externos, entre los que destacan la volatilidad en los precios de las materias primas, las presiones de las condiciones financieras internacionales y los efectos climáticos derivados de fenómenos como El Niño. El organismo recordó que para obtener datos proyectados de las economías de Norteamérica es necesario acudir a las fuentes del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o sus respectivas oficinas nacionales de estadística.
