El fútbol sudamericano está de luto. El Club Atlético Boca Juniors y diversas instituciones del balompié continental confirmaron el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín, ocurrido este sábado 11 de julio a los 89 años de edad. "El Rata", quien defendió la camiseta de la escuadra de la Ribera de forma exclusiva durante toda su trayectoria profesional entre 1956 y 1970, se marcha como uno de los máximos símbolos e ídolos históricos de la entidad xeneize.
A lo largo de catorce temporadas consecutivas en la primera división de Argentina, el imponente volante central disputó un total de 382 partidos oficiales y firmó 28 anotaciones reglamentarias. Su despliegue en la cancha estuvo marcado por el orden táctico, una notable capacidad de distribución y una imponente voz de mando en la mitad de la cancha. Su legado fue inmortalizado por la directiva de Boca Juniors en el año 2015 con la inauguración de una estatua en su honor dentro del museo oficial del club.
Durante su época dorada con el plantel boquense, Rattín conquistó cuatro campeonatos de liga nacionales, la Copa Argentina de 1969 y el Torneo Nacional de 1970, además de alcanzar el subcampeonato de la Copa Libertadores en la edición de 1963. Tras colgar los botines, se mantuvo ligado al deporte como director técnico de Boca y de Gimnasia y Esgrima de La Plata, para luego incursionar en la política de su país como diputado nacional a comienzos de la década de 2000.
Su andar con la Selección Argentina también dejó una huella imborrable. Rattín disputó 32 partidos internacionales en una década, conquistando bajo su liderazgo la Copa de las Naciones de 1964 en un cuadrangular frente a potencias como Brasil, Inglaterra y Portugal.
Asimismo, integró los planteles que obtuvieron el subcampeonato de la Copa América en las ediciones de 1959 y 1967. Defendió a la albiceleste en las Copas del Mundo de Chile 1962 e Inglaterra 1966, portando la cinta de capitán en esta última cita. Fue precisamente en el torneo de 1966 donde protagonizó uno de los pasajes más célebres y determinantes de la historia del fútbol.
Durante el polémico encuentro de cuartos de final frente a los anfitriones en el Estadio de Wembley, Rattín fue expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein. En señal de protesta ante una decisión que consideraba injusta, el capitán argentino se resistió inicialmente a abandonar el césped y se sentó sobre la alfombra protocolar destinada de uso exclusivo para la monarquía británica.
Aquel histórico incidente administrativo y la confusión en la cancha aceleraron de forma definitiva la decisión de la Fifa de implementar el uso de las tarjetas amarillas y rojas, sistema que debutaría formalmente en el Mundial de México 1970. Con su partida, el deporte rey despide a un caudillo de época, cuyo temperamento y liderazgo no solo marcaron una era en la Bombonera, sino que transformaron las reglas del fútbol global para siempre.
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