Ir al contenido principal

Noticia al Dia

Medio siglo de devoción rapaz: la historia de Jaime Zambrano y su amor incondicional por las Águilas

Foto: Luis Miguel Flores

Para Jaime Enrique Zambrano, el béisbol no es un simple pasatiempo de temporada; es una forma de vida pintada de naranja y negro. A sus 65 años, este marabino encarna la definición de un fanático empedernido cuyo amor por las Águilas del Zulia se refleja en cada rincón de su cotidianidad: desde la decoración completa de su hogar y su automóvil con los motivos y el escudo del equipo rapaz, hasta una vida entera dedicada a alentar desde la tribuna.

Su historia de amor con la divisa zuliana comenzó hace casi cinco décadas. Tenía apenas 16 años cuando ingresó al estadio Luis Aparicio "El Grande" a trabajar como vendedor de Grapette. En aquel terreno no solo encontró un sustento, sino la pasión que lo acompañaría el resto de sus días.

Con el paso de los años, su devoción pasó de los pasillos al graderío, convirtiéndose en abonado fiel y construyendo estrechos lazos de amistad con trabajadores, peloteros y la propia directiva del club, quienes hoy en día le garantizan un espacio en cada compromiso.

Entre las anécdotas que sellan su estatus como leyenda de la tribuna aguilucha destaca aquel momento inolvidable frente a los Cardenales de Lara, cuando, impulsado por el júbilo colectivo tras el batazo decisivo de Henry "El Pollito" Rodríguez, Zambrano terminó lanzándose de emoción sobre el propio home plate para celebrar la victoria, dejando una estampa imborrable para la memoria del fanático zuliano.

"Para mí el equipo de las Águilas del Zulia es más que una tradición; yo amo a este equipo porque se esmera por ganar", afirma Zambrano sin dudar. Aunque reconoce que el béisbol tiene momentos difíciles y ráfagas complejas, mantiene intacta la fe en la calidad del plantel y en la gestión de la directiva para volver a alzar un campeonato.

Esta devoción por la divisa rapaz no es un sentimiento solitario; es un legado que atraviesa las paredes de su hogar y une a toda su familia. Rodeados de los colores y recuerdos del equipo, sus seres queridos no solo comprenden y comparten ese mismo amor incondicional por las Águilas del Zulia, sino que se han convertido en sus fieles compañeros de tribuna y en el motor que mantiene viva una pasión que ya es tradición familiar.

Con la autoridad que le otorgan casi 50 años de fidelidad, concluye con un mensaje a la plantilla: pide compromiso total desde el primer día de la temporada para defender con orgullo la camiseta que él ha honrado toda su vida.

Texto: Christian Coronel

Fotos/Video: Luis Miguel Flores
Noticia al día

Y no olvides visitar...