La selección de Venezuela abrió su periplo de amistosos en esta fecha Fifa con una derrota por 2-1 frente a Japón en el estadio Edion Peace Wing, un encuentro marcado por la polémica arbitral y un tanto encajado en el tiempo añadido.
El combinado nacional, bajo la dirección interina de Oswaldo Vizcarrondo, saltó al terreno de juego con un esquema innovador de línea de cinco defensas —formada por los centrales Yordan Osorio, Nahuel Ferraresi y Christian Makoun, junto a los carrileros Jon Aramburu y Luis Balbo—, un centro del campo con Yangel Herrera, Marco Libra y Daniel Pereira, y una dupla ofensiva integrada por Bryan Castillo y Kevin Kelsy.
Tras una primera mitad de marcado estudio mutuo y escasas ocasiones claras, el marcador se desató en el arranque del complemento. Apenas al minuto 46, Kevin Kelsy recibió un esférico de Luis Balbo al borde del área y sacó un potente zurdazo que inauguró el luminoso para el elenco patrio. No obstante, la reacción nipona fue inmediata: Ayase Ueda igualó las acciones apenas tres minutos después, al 49′.
El tramo final del choque concentró la tensión. Cuando el encuentro agonizaba, el colegiado señaló un riguroso penalti que Ayase Ueda transformó en el 2-1 definitivo en el minuto 90+6. La decisión coronó un arbitraje muy protestado por la delegación venezolana, que reclamó con insistencia dos penas máximas claras no sancionadas a favor de la Vinotinto sobre Jesús Ramírez.
El malestar se extendió al vestuario; finalizado el compromiso, el defensor Jon Aramburu expresó su indignación a través de su cuenta de Instagram con un duro mensaje: «Un amistoso para que gane el anfitrión al costo que sea…». Con este revés, el combinado patrio pondrá rumbo a Corea del Sur para afinar los detalles de su próximo compromiso amistoso, que se disputará este viernes ante el combinado local.
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