La Federación Francesa de Fútbol (FFF) sufrió un revés clave en los despachos institucionales. La Fifa rechazó formalmente el recurso de apelación presentado por el combinado galo, ratificando de esta manera la tarjeta amarilla mostrada al atacante Michael Olise durante el áspero compromiso de octavos de final del Mundial 2026, donde Francia selló su boleto tras medirse ante Paraguay.
La resolución del ente rector del balompié internacional deja al desequilibrante extremo en una posición de máxima vulnerabilidad. Con la amonestación en firme, Olise saltará al terreno de juego en condición de apercibido para el crucial choque de cuartos de final que disputarán "Les Bleus" este jueves frente a la sorprendente selección de Marruecos, sabiendo que una nueva tarjeta amarilla le acarrearía de forma automática la suspensión para una hipotética semifinal.
El propio seleccionador de la escuadra francesa, Didier Deschamps, se encargó de oficializar la postura de la Fifa en la rueda de prensa celebrada en Boston. “No hay ningún cambio en cuanto a la amonestación de Olise. Nos ha llegado la comunicación de que se mantiene dicha amonestación para él”, aseveró con rostro serio el estratega, consciente del impacto que representaría perder a una de sus principales armas ofensivas de cara a un eventual cruce de semifinales, donde el rival saldría de la llave europea entre España y Bélgica.
La ofensiva jurídica de la FFF no se limitó únicamente al caso de la figura del Bayern Múnich. El segundo entrenador del banquillo francés, Guy Stephan, había confirmado a inicios de semana que la apelación abarcaba el expediente disciplinario completo del partido previo, solicitando también —sin éxito aparente— la remoción de las cartulinas amarillas que recibieron los jugadores Manu Koné y Bradley Barcola.
De este modo, Francia deberá encarar su trascendental duelo en suelo estadounidense lidiando no solo con el desgaste físico de la competición, sino también con la presión de cuidar el juego limpio de sus figuras.
Noticia al Día
