Tras un insólito escándalo judicial que frustró el proceso el año pasado, este martes arranca un nuevo juicio oral para determinar la responsabilidad de siete profesionales de la salud en la muerte de Diego Armando Maradona. Los acusados enfrentan cargos por homicidio con dolo eventual, con posibles penas que oscilan entre los 8 y 25 años de prisión.
El deceso del "Diez", ocurrido el 25 de noviembre de 2020, se produjo por insuficiencia respiratoria y paro cardíaco en medio de un crítico cuadro general mientras cumplía una internación domiciliaria.
Según la acusación de la fiscalía, el equipo de salud tuvo un desempeño "inadecuado, deficiente y temerario", dejando al ídolo en una situación de desamparo y abandonándolo a su suerte tras una reciente cirugía craneal.
El proceso original, que en 2025 había avanzado con más de 20 audiencias y 44 testigos, fue declarado nulo tras descubrirse un hecho sin precedentes: la jueza de la causa, Julieta Makintach, estaba siendo filmada en secreto durante las sesiones para protagonizar una serie documental.
El acto, calificado por los abogados defensores y la fiscalía como un "bochorno mundial", derivó en un juicio político donde la magistrada fue destituida por unanimidad e inhabilitada de por vida. Ahora, la anulación obliga a que todas las pruebas, declaraciones y alegatos se presenten nuevamente como si el proceso nunca hubiera comenzado.
El nuevo juicio se desarrollará los martes y jueves en los tribunales de San Isidro bajo la conducción del Tribunal Oral en lo Criminal 7. Se espera que testifiquen alrededor de un centenar de personas, incluyendo familiares, médicos y policías.
De los siete acusados, la mayor carga penal recae sobre los médicos personales de Maradona durante sus últimos días:
Leopoldo Luque (Neurocirujano): Señalado por incumplir sus obligaciones de atención y desestimar los síntomas que provocaron la muerte del paciente en una casa que no contaba con las condiciones mínimas para su rehabilitación.
Agustina Cosachov (Psiquiatra): Acusada de administrar medicación contraindicada para las dolencias del exfutbolista y de omitir labores de reanimación siendo la única médica presente al momento del hallazgo.
Carlos Díaz (Psicoanalista): Imputado por no requerir el traslado a una institución adecuada y ocultar el estado real de salud a la familia.
El grupo de acusados lo completan los encargados de supervisión médica Pedro Di Spagna y Nancy Forlini, junto a los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni. Una octava implicada, la enfermera Gisella Madrid, enfrentará un juicio por jurados en un proceso paralelo que aún no tiene fecha de inicio.
Noticia al Día