Giovanny Romero, un capitán dentro y fuera del campo

Giovanny Romero, un capitán dentro y fuera del campo

ROMERO Y CHIRINOS

Foto: Prensa Zulia FC

Disciplinado, trabajador, alegre, humilde, cauteloso y aguerrido, son algunos de los adjetivos que podrían definir a Giovanny Michael Romero Armenia, un futbolista ejemplar con una amplia trayectoria, que indudablemente lo han convertido en una de las figuras más influyentes dentro del balompié venezolano.

Nacido un 1 de enero de 1984, en Caracas, a pesar de haber comenzado como beisbolista, inició su trayectoria en el balompié a muy corta edad, cuando su madre motivada por ese ímpetu que demostraba Romero en casa por el fútbol, lo llevó a su primera escuela.

“A los tres años ya tenía guante, pelota, bate y casco, mi papá quería que fuera beisbolista y me llevaban a los entrenamientos. Al llegar a la casa, mi mamá se daba cuenta de que yo soltaba todo eso y me iba a patear una pelota contra la pared. A los 5 años mi mamá me llevó a mi primer equipo, la primera escuelita en que estuve que fue Cocodrilos de Caracas, que esa era en aquél entonces las categorías menores del Caracas FC, desde ahí no deje de jugar más”, explica.

Al igual que muchos de sus colegas, Romero, se encuentra desempeñándose en una posición en la que no comenzó jugando, ya que en sus inicios, el dorsal “19” del Zulia FC se desempañaba como un sólido artillero.

“Comencé de delantero, ese año salí como tercer goleador del torneo, normalmente todo niño quiere hacer goles nadie quiere defender el arco. Seguí jugando ahí, después nos mudamos a Valencia, pase por la Hermandad Gallega y por el Centro Ítalo de Valencia, ya ahí me bajaron a mediocampista. Ya tenía otro trabajo”, rememora.

Nace un campeón

“Giova”, como es conocido habitualmente en el entorno del balompié, recibió su primera convocatoria a la Selección Nacional para representar a Venezuela en un Mundialito Sub 15, certamen en el que se consagró campeón.

Posteriormente, en la categoría Sub17 (cuando militaba con el Carabobo FC), volvió a defender los colores patrios en el Sudamericano realizado en Arequipa, Perú. Campeonato en el que la oncena criolla quedó a tan solo un punto de obtener su boleto al Mundial.

Siendo un juvenil Sub17, ficha por el Caracas FC, club en el que debutó a los 17 años. En la institución capitalina, Romero inició sus labores como defensor central tras una sesión de fútbol realizada en un entrenamiento.

“Me acuerdo que un día hicimos fútbol con la Sub 20 del Caracas y faltaban defensas, el profesor Nelson me pidió que le echara una mano en esa posición. Me acostumbre ahí y he pasado toda mi carrera alternándome entre lateral (derecho e izquierdo) y central.  Estoy agradecido con Dios por haberme permitido jugar al fútbol”, expresa.

Con los “rojos del Ávila” obtuvo más de cinco estrellas y sumó varias participaciones en Copas Internacionales, una etapa que Romero recuerda con mucho agradecimiento.

“Ayudó a mi carrera muchísimo, estoy agradecido por haber estado en esa institución, siempre lo he dicho. Yo venía de verlos jugar a ellos por televisión, llegué a Caracas y a las dos semanas hicimos fútbol contra el equipo de Primera, un equipo donde estaba Stalin Rivas, Leo González, Luis Vallenilla Pacheco, José Manuel Rey. Estaba toda la selección  en ese equipo del profesor Moreno”, suelta.

Posteriormente defendió los colores de Mineros de Guayana (campeón de Copa Venezuela), Atlético Venezuela y Deportivo La Guaira (campeón de Copa Venezuela y subcampeón del Torneo). Tras su paso por el club litoralense, Romero, arribó al “Buque Petrolero” para continuar consolidándose como una referencia tanto dentro del rectángulo de juego como fuera.

Profesionalismo ejemplar

El capitán del conjunto zuliano, es un fiel ejemplo de que con valores ciudadanos y con profesionalismo, no hay límites que puedan frenar el crecimiento humano de una persona. Romero hoy en día es una referencia y un ejemplo a seguir, no solo para los futbolistas de la región sino también para todos los talentos jóvenes del país.

Romero explicó la importancia de cuidarse y ejercitarse al máximo en el fútbol actual y recalcó el rol protagónico que juega en su esposa en su rutina. “Hoy en día si no te preparas bien, te ves mal en la cancha. Tengo la fortuna de tener una esposa que a nivel nutricional me cambió la vida, cada vez que uno se va haciendo más experimentado te tienes que cuidar más. Tener esa ayuda en mi casa ha sido lo mejor”, opina.

Por otra parte, no tiene tapujos a la hora de hablar de su rutina diaria. “Voy dos o tres veces por semana al gimnasio, trató de quedarme después de los entrenamientos tratando de encontrar siempre mi mejor estado físico. Tengo que darle las gracias a Dios que me ha librado de lesiones, creo que eso es producto de todo,  de buena alimentación y ejercitarte al 100% en los entrenamientos”, acota.

Seguidamente, el experimentado central, analizó la responsabilidad que tiene el portar la banda de capitán en una institución como el Zulia FC. “La palabra capitán cumple muchísimas cosas, no solo es colocarse la banda y pedir la cancha cuando empieza el partido. Va más allá de eso, creo que es un respeto que uno se gana con la carrera que ha tenido. Hoy en día no solo llevó esa cinta en el brazo, sino que debo servir de ejemplo para los más jóvenes tanto en la cancha como fuera de ella, indica.

El capitán aún no piensa en el retiro y se enfoca en seguir trabajando al máximo y continuar siendo un ejemplo tanto dentro del campo como fuera de el para seguir ayudando a la formación de jóvenes futbolistas criollos.

Con respecto al retiro, lo que opina el dorsal “19” es lo siguiente: “prefiero retirarme yo a que me retiré el fútbol, todavía pienso eso”, cierra con una sonrisa.

Prensa Zulia FC