Roger Federer volvió a pisar la pista central del Arthur Ashe Stadium en el marco del US Open para participar en las actividades de la Fan Week, previa a su ingreso oficial al Salón de la Fama en Newport. A sus 45 años, el legendario tenista suizo ofreció una sesión de entrenamiento junto al italiano Lorenzo Musetti antes de disputar un duelo de exhibición frente al estadounidense Andy Roddick, al que se sumarán Andre Agassi y John McEnroe en un encuentro de dobles.
Durante su atención a los medios, el cinco veces campeón del Abierto de Estados Unidos lamentó no haber podido coincidir en el circuito profesional con la nueva generación del tenis mundial debido a las lesiones en sus rodillas.
No obstante, al ser cuestionado sobre un hipotético rival para un último partido oficial, el suizo señaló directamente a Carlos Alcaraz: «Tal vez sería con Carlos. Nunca tuve la oportunidad de jugar contra él, ni frente a Sinner. Me perdí esa generación, desafortunadamente».
Federer aprovechó la ocasión para valorar el retorno a las pistas del murciano, quien reaparece en el torneo tras recuperarse de molestias físicas y debutará en el cuadro de dobles mixtos junto a Serena Williams.
«Es bueno que esté de vuelta, que haya llegado a tiempo para el torneo. Le deseo lo mejor», afirmó el exnúmero uno del mundo, al tiempo que incluyó en sus análisis al serbio Novak Djokovic. «Sigue en plena forma. Si sigue es porque siente que puede ganar; yo no le descarto nunca», añadió.
El astro de Basilea cerró su intervención entre sonrisas al referirse a la exigencia táctica que supondría enfrentar al actual tenis de élite en Flushing Meadows. «No tengo por qué preocuparme por cómo debería jugar contra Carlos, porque no estoy en el cuadro», bromeó Federer, descartando cualquier opción de retorno formal a la competición profesional.
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