La sequía de 53 años llegó a su fin. En un partido memorable que ya forma parte de la antología de la liga, los Knicks de Nueva York derrotaron 94-90 a los Spurs de San Antonio en el quinto juego de las Finales, sellando la serie con un definitivo 4-1 para consagrarse como los nuevos campeones de la NBA.
La Gran Manzana vuelve a sonreír con un título que no saboreaba desde las míticas gestas de 1970 y 1973. El gran héroe de la noche y flamante MVP de las Finales fue Jalen Brunson. El base firmó una actuación descomunal de 45 puntos —igualando el tope anotador de Michael Jordan para cerrar un campeonato— de los cuales 15 llegaron en un último cuarto de máxima presión, donde cargó con el equipo al hombro cuando el panorama lucía más complejo.
El encuentro repitió el guion de toda la serie: unos jovencísimos Spurs que arrancaron con mayor intensidad y llegaron a dominar la pizarra por ventajas de doble dígito en el primer parcial (23-13), extendiendo su dominio hasta ponerse 70-55 en el tercer cuarto.
San Antonio llegó a liderar el compromiso durante el 70% del tiempo total de la eliminatoria; sin embargo, los Knicks volvieron a demostrar su capacidad para resistir en los momentos de la verdad, sellando el último período con un parcial de 29-18 a su favor.
El rugido final y la caída de los SpursA falta de menos de nueve minutos, los texanos comandaban el marcador 83-73. Fue allí donde emergió la figura de Brunson y una defensa neoyorquina asfixiante que provocó un parcial definitivo. El esfuerzo colectivo de OG Anunoby (11 puntos, 8 rebotes), Josh Hart (13 puntos, 11 rebotes) y Mikal Bridges (14 puntos) compensó la noche errática de Karl-Anthony Towns, quien se vio limitado por problemas de faltas personales y apenas sumó 2 unidades.
Por el lado de San Antonio, el novato de 20 años Dylan Harper fue el encargado de mantener la ilusión con 25 puntos. No obstante, el cansancio mental y físico terminó pasando factura a los Spurs en el cierre:
Stephon Castle y De’Aaron Fox combinaron un gris 4 de 25 en tiros de campo, mientras que el gigante francés Victor Wembanyama se fue diluyendo con el correr de los minutos. ‘Wemby’ terminó con 19 puntos, 14 rebotes y cinco tapones, pero apenas sumó tres unidades en el último cuarto y se vio involucrado en una polémica acción final tras invadir la zona de aterrizaje de Brunson en un lanzamiento.
Con este campeonato, el proyecto liderado en los despachos por Leon Rose y ejecutado en el banquillo por Mike Brown alcanza la gloria máxima. Estos Knicks entran en los libros de historia como el primer equipo, desde que se registran las jugadas de forma digital (1997), que gana las Finales remontando una desventaja de más de diez puntos en cada una de sus cuatro victorias, firmando además el mejor diferencial de puntos global en unos playoffs (+283). Nueva York vuelve a reinar en el mundo del baloncesto.
Noticia al Día