En un Emirates Stadium que rugió con la intensidad de las grandes citas, el Arsenal dio un golpe de autoridad sobre la mesa. No solo se llevó el derbi londinense tras vencer 2-1 al Chelsea, sino que extendió su dominio sobre los ‘blues’ a once partidos invicto y, lo más importante, blindó su liderato en una carrera frenética contra el Manchester City.
El encuentro confirmó lo que las estadísticas ya venían advirtiendo: el Arsenal es el rey absoluto del balón parado en Europa. Al minuto 20, un córner servido por Bukayo Saka generó el caos en el área rival; tras un testarazo de Gabriel y un rebote fortuito, William Saliba apareció como un cazador para mandar el balón al fondo de la red.
Pese al dominio local, el fútbol tiene sus cuotas de infortunio. Antes de irse al descanso, un centro envenenado de Reece James terminó desviado por Piero Hincapié, quien en su intento por despejar marcó en propia puerta, devolviendo la paridad al marcador y el suspenso a las gradas.
La segunda mitad puso a prueba la madurez del líder. El Chelsea, impulsado por el talento de Enzo Fernández y la movilidad de João Pedro, obligó a David Raya a vestirse de héroe con un par de atajadas providenciales.
Sin embargo, cuando el partido más apretaba, la estrategia volvió a inclinar la balanza. Jurriën Timber conectó un envío quirúrgico en otra jugada preparada para firmar el 2-1 definitivo. La cuesta se hizo imposible para el Chelsea tras la expulsión de Pedro Neto, lo que permitió al Arsenal gestionar los minutos finales con una solvencia propia de quien se siente campeón.
El conjunto Gunner ahora es líder con 64 puntos, mientras que Manchester City lo escolta con 59 unidades (tiene un partido menos).
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