Inés Laredo: Una vida en el teatro que cierra su telón

Inés Laredo: Una vida en el teatro que cierra su telón

Foto: Agencia

Nacida en la ciudad de Valparaíso, Chile, el 27 de febrero de 1922, Inés Laredo tuvo espíritud de artista desde los tres años, cuando admiraba a su madre, quien estuvo en la Compañía Nacional de Comedias Alejandro Flores en Chile, que sirvió de inspiración para que comenzara su interés en el teatro.

Participaba en todas las presentaciones de su escuela, seleccionada por sus maestras, quienes la ayudaron en su formación y le enseñaron a dominar el talento. También, recibió formación en el Teatro Experimental de la Universidad de Chile y dio clases en el Centro Cultural Pedro Aguirre Cerda, en Santiago de Chile, donde ayudaba a rescatar a los jóvenes de las calles a través de enseñanzas del arte.

Allí conoció a Carlos Añez Urrutia, pintor marabino que se encontraba en Santiago de Chile por un intercambio cultural, con quien se casó y fue el hombre con el que pasó el resto de su vida. En 1948, llegaron a Maracaibo y su primer acto en el cual debutó en Venezuela fue con la obra La Zapatera Prodigiosa, una adaptación de una novela del español García Lorca. También participó en las radionovelas de la emisora Ecos del Zulia.

Abrió la escuela de teatro llamada Sábados en la Universidad del Zulia, en asociación con Josefina Urdaneta (amiga conocida desde Chile) , denominada de esa manera porque practicaba los días sábados. Fue el primer grupo conocido de teatro universitario cuyos miembros eran estudiantes de medicina, ingeniería, derecho entre otras carreras. Además de  montar 15 obras para el público maracaibero, se presentaron en Caracas, los andes y los campos petroleros de la Costa Oriental del Lago.

Sus esfuerzos en sus dotes artísticos se esfumó cuando tras  la llegada de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, las autoridades gubernamentales expulsaron el movimiento de teatro de la Universidad del Zulia. Por ese motivo, los actores de la compañía teatral tuvieron que conformarse con tener sus presentaciones en los garajes de sus amigos, hasta que lograron formar una compañía libre que se presentaba en el Teatro Baralt, donde cada semana y lograban llenar todas las butacas.

En 1969, Laredo volvió al teatro universitario, pero se tomó una pausa y se dedicó a la enseñanza. Luego de eso,  la ciudad de Maracaibo le rindió homenaje con la creación del Teatro Inés Laredo, inaugurado el 6 de febrero de 1978, con capacidad para 300 personas y en sus escenarios se efectuaron incontables obras, desde dramas hasta comedias, allí se​ retomaron la cátedra de teatro y comenzó el montaje de obras nuevamente.

Con dos reconocimientos; Orden Jesús Enrique Lossada  y Doctorado Honoris Causa, otorgada por la Universidad del Zulia. La Venezolana nacionalizada y de corazón, Inés Laredo, falleció el pasado lunes 23 de septiembre en la ciudad de Maracaibio y tras su partida dejó un legado marcado en la mera esencia del teatro maracaibero.

Any Vargas

Noticia al Día