En la avenida 9 del sector Veritas, donde la lluvia de aquella amarga madrugada del 8 de noviembre de 1969 fue testigo del trágico accidente que apagó la vida de Ricardo Aguirre a sus 30 años, la memoria del "Monumental de la Gaita" se desvanece hoy a plena vista de todos. A casi seis décadas de su partida física, el emblemático mural que fue pintado en el lugar exacto de su siembra, muestra un rostro desgastado y en la penumbra, devorado por los embates implacables del tiempo y el abandono.
La obra, realizada e inaugurada años atrás por representantes del Bloque de Prensa del Sur como un merecido tributo a su gigantesco e incalculable legado musical, dista mucho de la vistosidad con la que fue plasmada. La inclemencia del sol marabino y el agua de lluvia han hecho estragos en la pintura, dejándola opaca, descascarada y prácticamente borrada en varios tramos, restándole dignidad al espacio que inmortaliza al padre de La Grey Zuliana.
Vecinos de Veritas, transeúntes y conductores habituales de la zona señalan que da tristeza ver cómo un sitio con un significado histórico y cultural tan profundo para el gentilicio zuliano se esté perdiendo sin que ninguna institución pública o privada le devuelvan el color que lo caracterizaba. Destacan que, más allá de ser un simple mural, representa un hito de memoria popular en plena avenida 9.
Cuando faltan pocas semanas para conmemorarse un nuevo aniversario de su partida física, en vísperas de la Feria de la Chinita y de la temporada gaitera, la comunidad marabina y los devotos de su música le hacen un llamado respetuoso a las autoridades locales, instituciones culturales y entes gubernamentales para que ejecuten un plan de restauración integral y le echen una buena "manito de pintura", ya que la memoria de "El Monumental" merece un sitial con la misma fuerza, luz y color que la gaita que le legó a su pueblo.



José Gregorio Flores
Noticia al Día
