Vos, cuando te toque conocer a San Pedro ¿queréis que te cremen como a Juan Gabriel?: Aquí todo sobre el tema

Vos, cuando te toque conocer a San Pedro ¿queréis que te cremen como a Juan Gabriel?: Aquí todo sobre el tema

019b6f48-76ea-4430-89a0-ecde41613657-jpg__680__460__cropz0x680y460Cada vez son más las personas que deciden cremar a sus familiares porque es más económico que un entierro y el proceso es menos doloroso.

La cremación o incineración de un cadáver consiste en la destrucción del cuerpo humano  por medio del fuego en el horno crematorio hasta  convertirse en cenizas.

Esta práctica se realiza desde la antigüedad, de hecho, entre los años 1400 a. C. y el 200 d. C. era la forma de entierro más común.

El proceso de incineración se lleva a cabo en un horno especializado que trabaja con altas temperaturas de aproximadamente 980 a 1.200 °C, y funciona con combustibles como gas natural o propano.

El tiempo estimado de cremación es de una a dos horas, dependiendo del peso de cada persona. Por esta razón los crematorios tienen un tamaño estándar, y un gran número de ciudades disponen de hornos de mayor tamaño capaces de manejar difuntos con una masa corporal de hasta 200 kilos.

Antes de ser incinerado, el cuerpo se revisa para extraer todos los objetos de metal o cualquier otro material como prótesis dentales, de cadera y joyas, para evitar cualquier daño al pulverizador, y se les entrega a los familiares.

En este sentido, todo lo que queda después de la cremación son fragmentos secos de huesos, que son metidos en una máquina (cremulador) para destruirlos y dejarlos como cenizas.

¿Dispersar o conservar las cenizas?

Las cenizas son entregadas en una urna o cofre sellado acompañado de un certificado de cremación. Los familiares del difunto son libres de quedarse con las cenizas o guardarlas en columbarios (construcciones funerarias con nichos para recibir las urnas cinerarias) o esparcirlas si así lo desean.

En Venezuela para cremar a una persona se debe cumplir con los siguientes artículos de la Ley de regulación y  control de prestación del servicio funerario:

Gaceta Oficial No. 40.358 de fecha 18 de febrero de 2014

Lapso de inhumación o cremación

 Artículo 23. La inhumación o la cremación de cadáveres o restos humanos se producirá en un lapso no mayor a cuarenta y ocho horas, luego de ocurrido el fallecimiento y con la debida preparación después de la defunción, previo el otorgamiento por parte del registro civil. Este tiempo podrá ampliarse según sea necesario, para lo cual el cadáver será embalsamado para su preservación. Los cadáveres solo podrán permanecer sin inhumación o cremación por más de cuarenta y ocho horas, con la debida preparación en los siguientes casos

1.Cuando la autoridad judicial o la autoridad de salud competente, ordenen o dispongan lo contrario con el objeto de practicar investigaciones.

2.Cuando se trate de cadáveres no reclamados o destinados a fines de investigación científica.

3.Cuando se trate de cadáveres embalsamados.

4.Cuando la inhumación o cremación se efectuare fuera de la localidad donde haya ocurrido el fallecimiento. En éste caso el cadáver requerirá una preparación especial.

Requisitos

Artículo 24. Para toda inhumación o cremación se deben cumplir con los siguientes requisitos:

1.Copia certificada del acta de defunción con excepción del óbito fetal, en cuyo caso deberá presentarse el certificado de defunción.

2.Permiso de inhumación o cremación emitido por la autoridad competente.

3.Documento de identidad del difunto o difunta.

4.Autorización del familiar o persona facultada que ordena la cremación.

Infografía: Sharolt Alfonzo

Infografía: Sharolt Alfonzo

Diana Álvarez/ Pasante

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