¡Se hace historia! Amaya Briner, primera mujer en 121 años en presidir la Cámara de Comercio de Maracaibo

¡Se hace historia! Amaya Briner, primera mujer en 121 años en presidir la Cámara de Comercio de Maracaibo

Amaya Briner se convertirá en la primera mujer en 121 años en presidir la Cámara de Comercio de Maracaibo

Amaya Briner se convertirá en la primera mujer en 121 años en presidir la Cámara de Comercio de Maracaibo

121 años tuvieron que pasar para que la Cámara de Comercio de Maracaibo estuviera presidida por una mujer. 121 años de supremacía masculina que hoy, por fin, se termina de derrumbar. La hacedora de este hito histórico para la igualdad de género es Amaya Briner, una mujer que de niña prefería los libros que las muñecas y que quería estudiar arqueología porque se imaginaba así misma descubriendo tesoros en una exótica cueva en Egipto.

Ella perdió a su mamá a los 7 años y desde entonces su papá cumplió un doble rol en su vida. Fue su modelo, su inspiración y más cercano mentor. Él fundó la firma de contadores de la que ella ahora es parte (Briner & Asociados) y, además, la precedió como cónsul honoraria de Suiza, cargo que ella ostenta desde 2008.

—En las vacaciones, yo venía a la oficina de mi papá, veía lo que aquí hacían, y me llamaba mucho la atención el ambiente ejecutivo. Todo el mundo siempre está muy serio, como haciendo algo muy importante —cuenta ahora muy relajada, detrás de su propio escritorio, donde parece que ella misma acaba de terminar un asunto muy importante—. Entonces, ese contacto fue como gustándome, y decidí estudiar contaduría.

Al entrar en la universidad, Amaya comenzó a trabajar a medio tiempo en la firma de su padre. Empezó archivando, se convirtió en fiel amiga de la máquina copiadora, sirvió uno que otro café, tuvo jefes fuertes que le enseñaron mucho pero que también la hicieron llorar un par de veces y, poco a poco, se ganó la confianza de sus colegas y fue escalando posiciones hasta convertirse en una de las socias principales y líderes de la firma.

—¿Ha sentido alguna vez discriminación por ser mujer?

—Este definitivamente es un mundo de hombres. La mayoría de las personas que se desenvuelven en estas áreas (impuesto, contaduría, auditoría, todo eso…) son hombres. Y a veces cuando llegaba sola a una reunión me miraban y se preguntaban si me iba acompañar alguien. Tuve dos o tres clientes muy antiguos a quienes les parecía que este no era un mundo para las mujeres; pero allí es donde tú tienes que ganarte la confianza y la confianza no se gana por ser bonita, simpática o hija de alguien, se gana con preparación, con experiencia y con demostrar que sabes lo que estás haciendo.

Su preparación se refleja en las paredes de su propia oficina. Allí cuelgan sus títulos de contadora y su postgrado en gerencia tributaria, el reconocimiento honorable otorgado por la Gobernación del Zulia por su labor como cónsul de Suiza, ¡ah!, y un cuadro de El Principito.

¿Ya dije también que ella habla tres idiomas? Pues sí. Domina perfecto el inglés y el francés.

—¿Cuáles son tus mayores logros?

—Hoy día es un logro mantener una empresa a flote. No es haber llegado hasta aquí. Es como tú continúas un legado que ya tiene 50 años y lo mantienes con un nivel de calidad en el tiempo. Ese es un gran logro que lo festejo todos los días. Tener una familia feliz es otro logro. Pero el mayor de todos es poder combinar todo eso sin descuidar ninguno.

Amaya no tiene miedo de ser la primera mujer en encabezar la Cámara. Sin embargo, hoy, cuando se juramente junto al resto de la nueva junta directiva, estará cumpliendo algo más que una meta personal, estará abriéndole el camino a otras mujeres para demostrar que, con mucho trabajo y preparación, es posible ocupar los más altos puestos del mundo empresarial.

—Voy a ser la presidenta de una institución centenaria que va a cumplir con sus principios, sus estatutos y sus valores como cualquier otro presidente. Tengo los mismos niveles y la misma capacidad que pudo haber tenido cualquier hombre anteriormente. Tomo ese cargo con respeto a los que me antecedieron y me siento muy orgullosa de llegar ahí, sobre todo por poner a la mujer en ese tipo de cargos. Porque muchas mujeres han participado en la Cámara de Comercio, y han hecho una labor maravillosa, pero no terminan de dar el paso final. Entonces, a veces uno se pregunta por qué. Esto también lo hago para demostrar que claro que sí se puede, que no es una cosa inalcanzable; que más bien, al contrario, las mujeres somos sumamente organizadas y precisamente es la organización lo que nos permite hacer todas estas cosas.

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Estefanía Reyes

Noticia al Día