Una sorpresiva y devastadora tormenta acompañada de vientos huracanados que alcanzaron los 80 km/h azotó a la capital zuliana, el pasado domingo, 26 de julio, dejando como saldo diversas afectaciones materiales.

Una de las zonas más golpeadas fue el tradicional sector palafítico de Santa Rosa de Agua, donde las ráfagas derribaron estructuras y causaron inundaciones.
El momento más crítico se vivió en uno de los bohíos más grandes de la comunidad. Debido a la fuerza extrema del viento, parte del techo y la cerca de la caminería colapsaron de forma repentina. Durante el incidente, uno de los encargados del establecimiento fue lanzado al agua por el impacto de las ráfagas.

Segundos después, la estructura del techo cedió por completo y las mesas fueron levantadas por el aire, en una escena que los residentes calificaron como insólita e impactante.

Pobladores de la zona aseguraron no haber presenciado jamás un fenómeno de tal magnitud. Afortunadamente, pese a lo aparatoso del suceso y al gran susto vivido, las autoridades y testigos confirmaron que no hubo pérdidas humanas, limitándose los daños estrictamente a pérdidas materiales.
La comunidad de Santa Rosa de Agua se mantiene en evaluación tras el paso de este evento climático extremo, asimismo cuadrillas de la Alcaldía de Maracaibo se mantienen en el sector recogiendo los árboles caídos y limpiando el lugar de los desechos que sobresalieron de las cañadas.











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Fotos: Arelys Munda
