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Noticia al Dia

Ricardo Portillo hoy celebra sus 83 primaveras

Foto: RRSS

Un 16 de octubre de 1943, el sector Pomona de Maracaibo vio nacer a una de las figuras más polifacéticas y queridas del folclor venezolano: Ricardo Rafael Portillo, genial compositor, músico, cantante, locutor y actor cómico, inmortalizado por el pueblo bajo los cariñosos apodos de "Camaca" y "Amparito".

Sus primeros años transcurrieron entre los pasillos del Colegio General Rafael Urdaneta, donde cursó la primaria, y el Liceo Coquivacoa, sede de su educación secundaria. Vivió junto a su padre, Pedro Ramón Morales, hasta los siete años, para luego compartir el resto de su vida al lado de su adorada madre, doña Laura de Jesús Portillo.

El despertar de un talento histriónico

El camino artístico de Ricardo Portillo comenzó a trazarse en 1963, cuando demostró sus dotes histriónicas con el Conjunto Tradicional en las pantallas de Ondas del Lago TV (canal 13), en un espacio conducido por figuras de la talla de Gilberto Correa, Oscar García y Guillermo Barrera.

Apenas un año después, en 1964, el cantante Julio Franchi Molina le abrió las puertas en la agrupación Los Vegueros, donde dio sus primeros pasos con el cuatro. Ese mismo año se consolidó como instrumentista del Conjunto Criollo Mara, junto a los hermanos Juan y José Vásquez.

En 1966, de la mano del conjunto Los Sandungueros, grabó su primera gaita a dúo con Fernando Rincón, titulada Súplica a La Chinita. Fue esa misma agrupación la que le sirvió de vitrina para estrenar su primera composición propia: Lindo Maracaibo.

Su destreza con el cuatro lo llevó en 1967 a ingresar a las filas de Rincón Morales, contando con el padrinazgo de Fernando Rincón, sobrino del dueño del conjunto.

Consagración y grandes éxitos

El gran salto al reconocimiento masivo llegó en 1968 cuando, junto a Cardenales del Éxito, interpretó Míster Plátano (de Hermes Chacín), convirtiéndose en su primer gran éxito regional. En 1971, la obra musical El Negrito lo catapultó definitivamente a la escala nacional.

Sin embargo, sería una gaita tamborera con aire costeño la que marcaría su carrera para siempre: Amparito. La joya musical nació inspirada en Amparo Núñez, primera finalista del certamen Miss Colombia, a quien Portillo conoció durante una gira de Guaco por el país vecino.

El recorrido del tema no estuvo exento de curiosidades: Portillo le ofreció la canción a Gustavo Aguado para grabarla con Guaco, pero este la rechazó. Posteriormente se la presentó a Betulio Medina, quien tampoco aceptó interpretarla, aunque tuvo la visión de asignársela a Eddy Castro, solista de Maracaibo 15, convirtiéndola en un fenómeno musical sin fronteras.

Entre sus vivencias más entrañables destaca el origen de Venite Pa’ Maracaibo, considerada el himno moderno de la Feria de La Chinita. Inspirado en las partidas de "fichitas" en el barrio de su infancia, grabó esta memorable pieza junto a la superbanda Guaco.

Años más tarde, tras el doloroso fallecimiento de su madre, brotó de su pluma la sentida obra Madre es Madre, composición que se coronó con todo mérito como la Gaita del Año en 1994.

Gustos, referentes y la dignidad de un baluarte

En lo personal y artístico, Ricardo Portillo confiesa que la gaita ajena que más lo apasiona es La Historia de la Grey, obra de Renato Aguirre grabada por la agrupación VHG en 1989. Entre sus compositores e intérpretes locales preferidos destacan Simón García, Daniel Méndez y Carlos Méndez, mientras que en el ámbito internacional guarda una profunda admiración por el cantautor brasileño Roberto Carlos.

Más allá de su insuperable legado melódico, la figura de Ricardo Portillo se erige con fuerza en la historia de la música zuliana por su entereza moral y reconocido además como "El novio de Maracaibo", por sus vastas composiciones inspiradas en la ‘Tierra del Sol amada’ que lo vio nacer.

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Notticia al Día/Con información de Zuliano Rajao

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