Un gol de Ferran Torres en el minuto 106 de la prórroga bastó para que los dirigidos por Luis de la Fuente derrotaran a una selección argentina que confiaba en la victoria.

"¡Aguanta, Argentina!", gritaba un grupo de aficionados. "¡Qué locura!", exclamó una señora mientras arrullaba a su bebé. "Estamos todos acá listos. ¡Vamos, que sí se puede!", añadía con optimismo antes del desenlace.

Entre llamados a Messi, rostros de sufrimiento por el tanto de la Roja y abanicos improvisados para combatir el intenso calor, ambas aficiones vivieron el tramo final con el corazón en un puño: unos esperando el milagro del empate y otros el gol de la tranquilidad. Mientras más de uno se encomendaba a su "dios" vestido con la camiseta de Messi, otros ya festejaban ataviados con la indumentaria roja.

El escenario de esta pasión fue el CC Sambil de Maracaibo, donde miles de personas siguieron la final de la Copa del Mundo. Argentinos y españoles compartieron un espacio cargado de tensión y emoción. Al final, los seguidores de la Roja terminaron celebrando por todo lo alto en una fiesta que incluyó la presentación de agrupaciones musicales en vivo.

"¡Somos los campeones del mundo por segunda vez!", gritó a todo pulmón un fanático al tomar el micrófono, antes de rematar con un eufórico: "¡Viva España!".
Choque de estilos y opiniones divididas
Este histórico enfrentamiento mundialista reunió a dos potencias continentales en un choque de estilos de alto nivel. El marcador final y la intensidad demostrada consolidaron a ambas selecciones como los referentes indiscutibles del fútbol actual.
El nivel de juego entre el campeón de América y el de Europa fue excepcional. La Albiceleste impuso su ofensiva y corazón, pero la Roja se llevó el título gracias a un esquema táctico sólido. Fue una verdadera obra maestra del balompié, según la opinión de varios fanáticos consultados por Noticia al Día durante el evento.
"España merece el triunfo porque jugó muy bien, con una presión constante hasta que llegó el gol. Dominó el balón, mantuvo la iniciativa en todo el campo y Argentina no supo contrarrestar eso", consideró el aficionado Miguel Ibarra.

Por su parte, la docente Marisol P. destacó la paridad del encuentro: "El equipo español tuvo la mejor actuación y el mejor juego, pero los dos lucharon hasta el final; por ello considero que ambos merecían ganar". En esa misma línea, Jaime Molero, trabajador de seguridad privada, apuntó al orden táctico: "España tuvo siempre el control del juego y su portero estuvo excelente".

La actuación de las estrellas también estuvo bajo la lupa. Para el vendedor Alberto Alvarado, "Messi no pudo hacer mucho y de ahí el resultado; España aprovechó eso y dejó fuera de combate a Argentina". En contraste, María Gutiérrez, ama de casa, prefirió no elegir favoritos: "Los dos merecían ganar, para mí ambos son campeones".
Finalmente, Marcos Urdaneta, oficinista y seguidor del conjunto sudamericano, demostró gran deportividad: "La final fue entre campeones. Aunque soy fanático de Argentina, aplaudo a España por el campeonato. Si hubiese sido otro equipo también lo reconocería, porque este año quedó demostrado que el torneo fue una obra maestra del balompié".
Noticia al Día
Foto: Xiomara Solano
