Los dramáticos minutos de la Dra. Katherin Sandrea por salvar su vida en la balacera que dejó seis muertos en el HUM

Los dramáticos minutos de la Dra. Katherin Sandrea por salvar su vida en la balacera que dejó seis muertos en el HUM

Katherin Sandrea se encuentra fuera de peligro en el HUM

Médicos residentes de sala pediátrica atendieron rápidamente a los gritos de emergencia

Katherin Sandrea, de 28 años, una médico residente a punto de recibir su título de pediatra y quien lleva dos años trabajando en el Hospital Universitario de Maracaibo (HUM), uno de los más importantes del país, jamás se imaginó que ejerciendo su profesión iba a verse al borde de la muerte a causa de una balacera que se registró la tarde de este jueves en dicho centro hospitalario, justo en el momento en el que ella atendía a sus pacientes.

Un tiroteo ajeno al hospital, pero que de una u otra forma afectó a todos los presentes, médicos, pacientes y visitantes, fue el que marcó la vida de esta especialista. Hecho perpetrado por cuatro sicarios quienes con armas automáticas y hasta con silenciadores abrieron fuego, a las 3.30 de la tarde, a diestra y siniestra para matar a dos hombres que estaban en la entrada de pediatría y cuyos nombres eran Adolfo de Jesús Martínez Chacín, de 38 años y a su acompañante Rafael Paz Gutiérrez de 30, ambos asesinados en el sitio.

Sin embargo, este homicidio afectó a otras personas que se encontraban en la emergencia pediátrica de HUM, entre ellas a la destacada residente Katherin Sandrea quien para el momento del tiroteo atendía a niños en el área de triage.

“A esa hora habían muchos pacientes y visitantes en el hospital porque es hora de visitas, Kathe se encontraba atendiendo a niños de triage, cuando se escucharon no menos de 50 disparos. La gente comenzó a correr de un lado a otro. Nadie sabía lo que estaba pasando en el lugar. Todos querían protegerse de alguna bala”, contó este viernes un grupo de doctores que se encontraban ayer en el sitio.

El caos se apoderó de los presentes, los niños lloraban, las madres desesperadas acurrucaban a sus hijos entre sus brazos para protegerlos de los tiradores que sin mediar palabras protagonizaron la matanza. En cuestión de segundos las balas se silenciaron, los hampones se fueron, y un rotundo silencio invadió la sala pediátrica. Nadie sabía qué pasaba, todos se revisaban entre sí buscando heridas en sus cuerpos.

Fueron 20 segundos de silencio aproximadamente, hasta que los gritos comenzaron una vez más a retumbar en pediatría, esta vez esos gritos no fueron por los tiradores. Quienes alzaban las voces eran los pacientes de la especialista Katherin Sandrea. Ella había sido baleada, estaba herida.

Una compañera de trabajo, de nombre Gibely Rubio, comentó que su colega estaba revisando a un paciente en una camilla cuando empezaron las detonaciones y seguidamente se escuchó como si alguien tocara la puerta de metal del consultorio; pero no era nadie, ese ruido fue el sonido de tres balas atravesando la puerta, proyectiles que impactaron en tres ocasiones a la galena.

“En ese momento, mi amiga intentó sostenerse de la camilla, y al escuchar los gritos de los paciente que decían que ella estaba herida, sus compañeros residentes no dudaron en abordarla y socorrerla rápidamente. Ella nunca perdió el conocimiento, siempre estuvo lúcida de lo que estaba pasando”, explicó Rubio.

Al acostarla en una camilla, los médicos reconocieron tres heridas por arma de fuego. Una en el brazo izquierdo con un solo orificio de entrada, la segunda en la pierna izquierda donde el proyectil entró y salió de su miembro sin causar mayores problemas y la tercera herida fue la que preocupó a todo el personal médico del edificio, esta bala había impactado en su estómago.

“Al ver que tenía una herida en el estómago la subimos rápidamente al quirófano, había que intervenirla de emergencia pues no sabíamos si había o no una hemorragia interna o si la bala había perforado alguno de sus órganos”, dijeron los médicos.

Katherin al ser residente, no cuenta con familia en Maracaibo, su novio quien también es doctor, fue quien dio aviso a los padres, en Cabimas.

Javier Sandrea, padre de Katherin, atendió la llamada y luego avisó a su esposa, Nervis Acosta, solo les fue notificado que su hija había sido herida en medio de un tiroteo que se registró en el hospital y que la estaban operando de emergencia.

“Fue un balde de agua fría recibir esa noticia, recogimos nuestras cosas, dos peroles y arrancamos para Maracaibo a constatar el estado de salud de nuestra hija. En el camino veníamos rezando mucho por su salud y para que saliera bien de todo”, señaló la mamá.

En un par de horas, Katherin había sido operada. Para sorpresa de los médicos y milagro de Dios, la joven galena no había recibido ningún disparo mortal, incluso, el que penetró su abdomen no afectó ningún órgano interno.

Katherin salió de UCI y se encuentra en observación médica

“Ella dice sentirse afortunada de haber sobrevivido, está feliz de tener tantos colegas, médicos residentes, con la misma situación que ella, quienes en el momento de mayor necesidad la atendieron como una miembro más de su familia”, cuenta su suegra Jacqueline Meléndez.

En menos de 24 horas Katherin pasó de ser baleada al quirófano, del quirófano a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), en el cuarto piso, y de allí a la Emergencia Pediátrica, en planta baja, donde estará varios días en observación.

“Los compañeros de Katherin la han apoyado incondicionalmente y la atendieron de maravilla, sin duda alguna que ellos jugaron un factor decisivo en la supervivencia de Kathe”, expresó su mamá.

Por su parte, los cuatro tiradores que protagonizaron la dantesca escena fueron abatidos gracias a la inmediata respuesta de los funcionarios del Cuerpo de la Policía del Estado Zulia (Cpbez) a pocas cuadras del hospital.

Se conoció además que otros dos visitantes, uno de ellos identificado como Edinson José Luceno, también fueron heridos por una bala en una de sus piernas. Fuentes oficiales aseguraron que se encuentran fuera de peligro.

Piden mejor seguridad

La mañana de este viernes un grupo de médicos residentes, compañeros de Katherin, realizaron una protesta en la entrada principal del hospital y en la cual solicitan a las autoridades mejoras en materia de seguridad.

Recordaron a la prensa que en el 2016 un hecho similar se registró en el hospital cuando un grupo de hampones tomaron de rehenes a varios trabajadores del área de gastroenterología.

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Com mensajes de amistad fue recibida la Dra. Katerin Sandrea en pediatría

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