Las grandes potencias le temen a Julian Assange, aquí está la historia del hombre que desprecia a las grandes estructuras del poder

Las grandes potencias le temen a Julian Assange, aquí está la historia del hombre que desprecia a las grandes estructuras del poder

Julian Assange

El australiano Julian Assange, el hombre que tiene temblando a las grandes potencias como Estados Unidos y Rusia. Foto: Agencias

Hubo una época en que la depresión casi lo devora. Fue un tiempo en que Julian Assange anduvo solo por el mundo, descubriendo lo que en su natal Australia le era ajeno y dejando que germinara el desprecio que ya sentía por las estructuras del poder.

Era 1999, la mujer de Juian Assange y su único hijo lo acababan de abandonar. Ocho años antes, cuando tenía apenas 20, había logrado penetrar la terminal central de una empresa de telecomunicaciones de Canadá y se había convertido en el más famoso hacker de los ‘International Subversives’ de Australia. Y aunque la policía lo arrestó –llegaron a considerarlo entonces el más hábil espía digital de su país–, fue liberado tras pagar una mínima fianza.

 

 

El solitario Julian Assange

 

 

Pero ese primer romance con la fama no lo dejó intacto: Julian Assange se convirtió en un hombre solitario. De nacionalidad australiana y cuya página de internet WikiLeaks se ha usado para filtrar información de grandes escándalos políticos y financieros, es un héroe para muchos. Para otros, sin embargo, es un peligro para la seguridad de grandes potencias como Estados Unidos.

Pero, ¿quién es este misterioso hombre que pasó los últimos siete años encerrado en una embajada y que Estados Unidos busca ávidamente para llevarlo a juicio?

Para sus admiradores, Assange es un valeroso adalid de la verdad. Para sus críticos, sólo busca publicidad aun a costa de poner en peligro las vidas de otros al revelar información de carácter sensible.

Hoy tiene 39 años y nuevamente es una estrella. Assange es el fundador y el rostro público de WikiLeaks, una organización que ha revelado tantas verdades sobre la guerra de Afganistán que todas las agencias de seguridad de Estados Unidos lo han declarado enemigo de la patria. “Llevaremos a cabo una investigación agresiva”, fueron las cáusticas palabras del secretario de Defensa, Robert Gates, después de que WikiLeaks publicó el 25 de julio más de 90.000 documentos confidenciales del ejército estadounidense. En Estocolmo, Assange les dice a los periodistas que lo rodean: “Somos abogados, representamos los intereses de informantes anónimos y llevamos la información que nos dan a la corte penal de la opinión pública”.

A finales de mayo de 2012, sin embargo, la Corte Suprema de Reino Unido ordenó que se ejecutara la extradición.

Días más tarde, Assange se presentó en la embajada de Ecuador en Londres y solicitó asilo, con el argumento de que existía una «persecución» en su contra.

El presidente del país entonces, Rafael Correa, le prestó ayuda.

Estaba alojado en la sede diplomática ecuatoriana desde el 19 de junio de 2012.

En mayo de 2017, la Justicia sueca decidió cerrar el caso, al no poder proseguir con la investigación debido a la condición de encierro en que se encontraba el acusado.

Assange anotó entonces que ese caso lo había obligado a permanecer encerrado y lejos de su familia, «Ni perdono, ni olvido», dijo en un comunicado por entonces.

Sin embargo, pese a que la extradición a Suecia ya no era una amenaza, el australiano se negó a abandonar la embajada, porque consideraba que corría riesgo de ser enviado a Estados Unidos para ser interrogado por las actividades de WikiLeaks.

Este jueves, tras la revocación del asilo, fue trasladado por la policía de Londres a las instalaciones de Scotland Yard. De acuerdo a lo señalado por las autoridades, será puesto a disposición de las cortes que solicitan su presencia para determinar su situación judicial.

 

 

El nómada Julian Assange

 

 

El editor de WikiLeaks nació en 1971, en Townsville, Queensland, en el norte de Australia, y llevó una vida nómada durante su infancia, acompañando a sus padres que eran artistas en un teatro ambulante.

Entre los 11 y los 16 años vivió huyendo de su padrastro, junto con su madre y su hermano. Asegura haber pasado por 37 escuelas y cuatro universidades durante su juventud.

A los 18 años fue padre y ya entonces comenzó su primera batalla judicial para hacerse cargo de la custodia.

Assange se aficionó a la computación y rápidamente se involucró en el mundo de los hackers.

En 1995 se declaró culpable de una acusación de delitos informáticos y pagó una multa para quedar en libertad.

En 2006, comenzó a trabajar en el proyecto que más tarde llamaría WikiLeaks.

El sitio se define como «un servicio público diseñado para proteger a denunciantes, periodistas y activistas que cuentan con información sensible que quieren comunicar al público».

La naturaleza de sus publicaciones, sobre todo las que se refieren a material de inteligencia militar, han sido catalogadas por las autoridades estadounidenses como «una amenaza a la seguridad nacional».

Sin embargo, Assange ha asegurado que el sitio no cede a presiones ni retira los contenidos que publica en sus páginas.

Entre las filtraciones de WikiLeaks se encuentran grandes cantidades de cables diplomáticos y otros documentos oficiales de EE.UU. y correos electrónicos de la compañía de inteligencia estadounidense Stratfor.

 

 

Julian Assange muestra su carisma

 

Antes de su llegada a la embajada ecuatoriana, Assange solía cambiar de residencia constantemente.

Puede pasar mucho tiempo sin comer y concentrarse en el trabajo sin apenas dormir, según Raffi Khatchadourian, un periodista de la revista The New Yorker que viajó con él durante varias semanas.

«Crea una atmósfera en la que la gente a su alrededor lo quiere proteger», dijo el reportero.

«Yo diría que probablemente eso tiene algo que ver con su carisma».

Daniel Schmitt, cofundador de WikiLeaks, describe a Assange como «una de esas pocas personas que se preocupan de verdad por cambiar el mundo a mejor hasta el punto de querer hacer algo radical, arriesgándose a cometer un error, con la motivación de trabajar en algo en lo que cree».

Para revocar su asilo, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, aludió a otro costado de Assange: el político asegura que el hombre ha mostrado una «conducta irrespetuosa y agresiva» y que sus acciones han transgredido convenios internacionales, lo que ha hecho su asilo «insostenible e inviable».

El expresidente de Ecuador Rafael Correa, quien concedió el asilo a Assange hace siete años, criticó a Moreno por la decisión de entregar a Assange «no solo asilado, sino también ciudadano ecuatoriano, a la policía británica».

«Esto pone en riesgo la vida de Assange, y humilla al Ecuador», criticó Correa.

Julian Assangees político y científico, barbudo revolucionario y asceta programador. En los años que siguieron a los primeros éxitos de Mendax como hacker, a su final arresto en 1991 y al primer golpe que le dio la vida con la pérdida de su familia, Assange decidió divorciarse de la rama criminal de la programación. Se entregó al estudio, visitó cursos universitarios de Física y Matemáticas, conoció a expertos programadores que notaron su talento y lo entrenaron en la construcción y protección de bases de datos. Abandonó la universidad en 2006 y, como consecuencia de una idea madurada durante años, fundó WikiLeaks. Desde entonces ha intentado cambiar el mundo. Visto así, Julian Assange también es un idealista. Solo una convicción lo mueve: la de que toda la información que hay en la Tierra debe ser de acceso público. Su principio lleva el nombre de ‘transparencia radical’.

Raffi Khatchadourian, quien lo visitó para un reportaje publicado en The New Yorker, escribió: “Sus números de teléfono y sus direcciones de ‘e-mail’ cambian constantemente; con su capacidad de evasión y de enmascarar los detalles de su vida, puede volver locos a quienes lo rodean”. Solo cinco amigos suyos conocen los detalles de su vida actual. Pero uno de esos secretos ya es conocido: Julian Assange tiene miedo. Por eso colgó hace unas semanas en el portal Pirate Bay un archivo encriptado que cualquier persona en el mundo puede descargar. Nadie lo puede ver en este momento, pero contiene todo lo que WikiLeaks no ha publicado hasta hoy. El código de acceso solo se conocerá el día en que alguien decida atacar a los servidores de la organización. Assange dice: “Es mi seguro de vida”.

 

 

Agencias / Noticia al Día