Ir al contenido principal

Noticia al Dia

La guitarra de Don Armando Molero volverá a cantar canciones blancas: Será restaurada por el lutier Eduardo Franco Vivas

La guitarra de Don Armando Molero será restaurada por el maestro Eduardo Franco Vivas. Foto: Eduardo Franco Vivas.

La guitarra de Armando Molero vuelve pronto para nuestro embrionario Museo del Cuatro y la Guitarra Zuliana "Don Eduardo Morales". Es un gran honor recibir para su restauración y custodia el instrumento de Don Armando Molero; una pieza que con celo y amor ha resguardado nuestro amigo, el psicólogo Tito León Córdoba y Monasterio.

La guitarra ya está en proceso de restauración en manos idóneas. Consideramos que este es un gran paso para la consolidación de un recinto que, si es la voluntad del maestro Tito Córdoba, convertirá a esta pieza en el instrumento medular de nuestra colección.

El museo ya cuenta en su haber con importantes instrumentos de lutieres zulianos como Eduardo Morales y José Ramón Hernández Ferrebus, así como del propio Eduardo Franco Vivas, Yleana Ferrebus y Octavio Castillo.

La guitarra de Armando Molero tiene más de un siglo de antigüedad; fue fabricada en Valencia, España, aproximadamente en 1910, por el constructor español Salvador Ibáñez.

Se sabe poco de la vida de Ibáñez. Según las investigaciones hechas por Marian Harris Winspear y José Luis Romanillos Vega, su madre se llamaba Magdalena Albiñara Magraner y era natural de Ollería. También se conoce que, a los 11 años, Ibáñez trabajaba como aprendiz en un taller de fabricación de guitarras en la calle Muela, en Valencia. Pronto creó su propio taller en el número 11 de la desaparecida calle Cubells. Su madre había quedado ciega y él tuvo que hacerse cargo de la familia, la cual incluía a un hermano pequeño de unos 10 años.

En 1896, Salvador Ibáñez apareció por primera vez en las guías comerciales de Valencia en la calle Ruzafa; entre 1898 y 1906, en la calle Bajada de San Francisco; más tarde, en el número 8 de la calle Padre Rico; y, finalmente, en el número 16 de la calle del Hospital.

Ibáñez fabricaba bandurrias, laúdes, guitarras de seis y doce cuerdas, guitarras con mástil desmontable y los bordones necesarios para cada instrumento. Junto a otros lutieres valencianos de la época, como Francisco González y José y Manuel Ramírez, fue uno de los primeros en arquear la tapa de la guitarra. Además, se le considera el pionero en fabricar una guitarra con doble mástil y una desmontable.

Posteriormente, junto a sus hijos Salvador y Vicente Ibáñez Salabert, creó la Sociedad Regular Comanditaria "Salvador Ibáñez e Hijos". Con estos datos, dejamos constancia del valor cultural que este instrumento representa tanto para la zulianidad como para la historia de la guitarra en España y el mundo. Incluso, se dice que Eric Clapton logró tener algunas de estas piezas en su colección.

Cuando nos encontramos frente a instrumentos como este, sabemos con certeza que vamos por buen camino en nuestro propósito de consolidar un museo con piezas de semejante calibre. Por supuesto, la historia de nuestros instrumentos cordófonos venezolanos también estará representada con piezas históricas. Tan solo nuestro cuatro venezolano cuenta con nombres importantes dentro de la colección: Pedro Pablo Aldana, Ramón Mercedes Falcón, Silvino Timaure y Pablo Canela, entre varios otros.

Actualmente, la guitarra muestra las señas y heridas del tiempo, además de uno que otro accidente. Se deben encolar tanto las roturas como los despegues propios de las junturas de los aros, remover con sumo cuidado la goma laca y restaurar sin cepillar ni lijar ninguno de sus elementos.

Esta pieza posee un taraceado con incrustaciones en nácar, por lo que es necesario restaurar o reponer cada mínima pastilla, tanto en la roseta como en la silueta de la tapa y las esquinas entre los aros.

Describir este trabajo de restauración realmente nos conmueve. Al tener la guitarra lista y con la capacidad total de volver a escena, les daremos noticias de las actividades públicas que se realizarán con ella.

Por el momento se encuentra en terapia intensiva. Me considero asistentes del luthier Eduardo Franco Vivas, una labor que agrada profundamente.

Mientras tanto, ya estamos en la búsqueda de una sede digna para comenzar las actividades formales del museo. Por el momento, el proyecto ha sido itinerante y ya se ha presentado en cinco actividades dentro de la ciudad y el país.

Noticia al Día

Fotos: Eduardo Franco Vivas.

Y no olvides visitar...