La gastritis de los gatos

La gastritis de los gatos

gatos-gastritis

La gastritis de los gatos

 

La gastritis afecta a los gatos. Esta es la historia de Giorgina quien llegó a la casa chirriquitica. Pensaron que no sobreviviría. Le dieron lechita con la puntita de los dedos hasta que pudo tomar de un biberón. Creció consentida, tremenda y juguetona. Arañó a sus anchas los muebles y las patas de las mesas. Espantó los roedores. Tomó posesión y dominio de los 350 metros cuadrados de la casa. Entabló amistad con la perra. Nunca aceptó el trato con Don Artemio un viejo gato gay.

Hace poco comenzó a sentirse mal. 

Al llevarla al veterinario le diagnosticaron gastritis. «En realidad no sabía que a los mininos les podía dar gastritis», dijo la señora Elena.

Google dice a boca e jarro: «Gastritis felina: es una de las enfermedades gastrointestinales más comunes entre los gatos domésticos. Se caracteriza por una inflamación de la mucosa gástrica, que puede ser aguda o crónica. Infestación por parásitos internos: en este caso, es imprescindible que el veterinario paute un tratamiento de desparasitación.»

El portal https://www.nutro.es/ de verdaderos expertos en el tema indica:

¿Notas que a tu gato le suenan las tripas, tiene la barriga hinchada o ha dejado de comer? Esos son solo algunos de los síntomas de un gato enfermo del estómago, pero hay algunos más que deben ponerte sobre alerta. Sigue leyendo para descubrirlos.

¿Cómo saber si tu gato está enfermo del estómago?

Los síntomas de un gato enfermo del estómago son muy variados. En ocasiones, el felino presenta solo uno de ellos pero, habitualmente, se manifiestan en conjunto.

El problema es que algunos de los síntomas que podrían parecer relacionados con un problema estomacal son, en realidad, señales que indican enfermedades más graves.

Vamos a ver los principales síntomas uno a uno para que aprendas a reconocerlos y sepas con qué patologías suelen relacionarse:

Al gato le suenan las tripas

Los borborigmos son los típicos ruidos que hacen las tripas y que son generados por el movimiento de los gases a través de los intestinos. Si no son excesivos o demasiado frecuentes, pueden considerarse parte de la actividad digestiva normal. Después de que el gato haya comido, entra dentro de la normalidad que, si acercamos la oreja a su estómago, oigamos borborigmos. Ahora bien, si suenan demasiado fuerte o no cesan en el tiempo, entonces pueden ser un síntomas de un gato enfermo del estómago. Si a tu gato le suenan las tripas, debes estar atento porque puede ser debido a:

  • Parásitos
  • Trastornos del tránsito digestivo
  • Ingesta de algún cuerpo extraño
  • Intoxicación debido a la ingestión de algún alimento prohibido para gatos.

El gato tiene la barriga hinchada

La formación de gas en el tracto intestinal del gato es un proceso normal vinculado a la actividad de la flora intestinal. Pero, cuando los gases son excesivos, o cuando la barriga está demasiado hinchada y dura, pueden ser síntomas de un gato enfermo del estómago o de otras patologías más graves. Cuando un gato tiene la barriga hinchada y dura, puede ser a causa de:

  • Gastritis felina: es una de las enfermedades gastrointestinales más comunes entre los gatos domésticos. Se caracteriza por una inflamación de la mucosa gástrica, que puede ser aguda o crónica.
  • Infestación por parásitos internos: en este caso, es imprescindible que el veterinario paute un tratamiento de desparasitación
  • Alergia o intolerancia alimentaria: las flatulencias son comunes en los casos de hipersensibilidad o de alergia alimentaria. Y dan lugar a vientres hinchados. Como tratamiento, se recomiendan dietas de exclusión o que contengan una única fuente de proteína animal.
  • Ascitis o acumulación de líquidos
  • Peritonitis infecciosa felina: se trata de una enfermedad grave. Si quieres saber más sobre la PIF en gatos, en este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber.
  • Tumor hepático: no suele ser la causa más frecuente y, además, va asociada a otros síntomas como náuseas, vómitos, pérdida de apetito, diarrea, distensión abdominal, letargia, aumento de orina y sed,… etc.
  • Síndrome de Cushing o hiperadrenocorticismo: es muy poco frecuente. Si quieres saber más sobre el síndrome de cushing en gatos, puedes leer este artículo publicado desde el Grupo de Medicina Felina de AVEPA.

Leído esto habréis despejado las dusdas. A los gatos les da gastritis.

JC