La cultura despide a Sofía Ímber: Hoy será sepultada en el Cementerio del Este

La cultura despide a Sofía Ímber: Hoy será sepultada en el Cementerio del Este

El Universal

Si los recuerdos pudieran rodar como fotogramas, visibles para todo el que los mire, la Capilla 2 del Cementerio del Este hubiera sido ayer un encuentro cinematográfico sin par. Artistas plásticos, poetas, periodistas, galeristas, escritores, políticos, actores, trabajadores del sector museístico, amigos íntimos y, por supuesto, familiares contaban casi en simultáneo, reunidos en pequeños grupos de afinidades, los recuerdos que les hacían sentir especial tristeza por la despedida que motivaba sus encuentros. Las historias que narraban giraban en torno a la persona y al legado de Sofía Ímber y eran tan distintas como personales, pero coincidían, al fin, en un aspecto de altura: la certeza de que esa mujer de controversias y logros, que ahora era velada por todos en el interior de aquel féretro cerrado, alcanzó con el esfuerzo diario que distinguió a su vida una importancia irrebatible para el mundo de las artes y del periodismo cultural en el país.
Desde las 3:00 pm de ayer y hasta las 9:45 am de hoy fueron dispuestos los espacios de este camposanto para despedir a Sofía Ímber, quien falleció a los 92 años durante la madrugada del pasado lunes en Caracas, a causa de una neumonía. La muerte le alcanzó justo un día antes del acto de imposición de un doctorado honoris causa de la Universidad Simón Bolívar que, sin embargo, ya había sido aprobado con anterioridad.

Una obra del pintor Rubén López que recrea el rostro de Ímber, el retrato realizado por el fotógrafo José Sigala (que hoy ilustra la portada de la biografía La señora Ímber. Genio y figura, de Diego Arroyo Gil) y la medalla Pablo Picasso que le otorgó la Unesco por su contribución a la difusión de las artes, junto con algunas coronas de flores (entre ellas una de la Fundación Museos Nacionales) fueron las únicas señas materiales que acompañaron a Ímber en esta despedida. Lo que abundaba, en cambio, fueron las manifestaciones de afecto que, conmovida, recibió en su honor su hija, Adriana Meneses. «Gracias a Dios mi mamá pudo ver en vida todo este cariño – declaró emocionada – aquí están todos reunidos: los empleados del museo que trabajaron con ella, sus amigos… ojalá lo estuviera viendo ahora, porque le habría encantado».

El poeta venezolano Alfredo Chacón aprovechó para recordar los tiempos «de la Sofía de 1960 en París, una persona vibrante, inquieta», con la que compartió amistad desde aquellos años y que, luego «se consagró en el periodismo cultural (…) y en la actividad en el mundo de las artes plásticas, que es donde más la celebran hoy». También el artista Víctor Hugo Irazábal evocó su vivacidad, y agradeció el apoyo que le dio para mostrar sus obras en el entonces Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber (MACCSI). «Ella apoyó a toda una generación entera», destacó.

Miembros del personal que trabajó con Ímber en su museo aseguraron que en el MAC realizaron ayer, por iniciativa propia, un minuto de silencio en honor a su memoria y, bromeando, insistieron en que apenas se permitieron 60 segundos «porque si algo quedó del legado de Sofía es que hay que trabajar, pase lo que pase».

Esa dedicación al esfuerzo también la recordó la periodista cultural Patricia Guzmán, quien se formó en sus páginas culturales en El Universal: «ella era exigente con los resultados y se fue convirtiendo en una madre para mí. Si algo admiraré siempre de Sofía son valores como la honestidad, la puntualidad y la responsabilidad». Mara Comerlati, viuda del artista Pedro León Zapata, concluyó: «habiendo sido tan controversia a lo largo de su vida, la cantidad de gente que vino a despedirla dice que el consenso es positivo, porque su manera de querer al país fue haciendo país, con ese Museo que hoy es patrimonio de todos».

El sepelio está previsto para hoy a las 10:00 am.

Noticia al Día/El Universal