Fedecámaras Zulia: Sector productivo continua en emergencia

Fedecámaras Zulia: Sector productivo continúa en emergencia

Abril fue un mes difícil donde el sector productivo regional y la población en general continuó sufriendo los embates del racionamiento eléctrico, la falta de agua y servicios públicos en general agravado por la falta de soluciones a corto plazo para todos los problemas que agobian al Zulia.
Conseguir una planta eléctrica o lograr comprar un camión de agua está fuera de alcance para el presupuesto de nuestra gente, muchos tampoco tienen la opción de un buen descanso ante el inclemente calor, es un desafío comunicarse y para algunos hasta simplemente alimentarse.
No exageramos cuando en nuestra última rueda de prensa nos declaramos en emergencia porque el 75% del sector productivo está parado y el resto aguantando para no cerrar.
Tampoco cuando dijimos que esto debe considerarse una verdadera emergencia humanitaria porque las condiciones crueles e inhumanas con las que lidian los zulianos es una terrible realidad que para el resto del país y del mundo no se las imaginan.
Lo asombroso es que a pesar de este panorama tan hostil la gente no se rinde, su capacidad de resistir y avanzar es increíble. Esto lo vemos en la calle, en las empresas, en las casas y en todos los ámbitos donde transcurre su día a día.
Basta ver el orgullo, el esfuerzo y la responsabilidad de los empresarios y sus colaboradores que, gracias a su tenacidad, a su esfuerzo de seguir con sus “santamarias arriba” y de lo duro que es fijar un precio en medio de una hiperinflación desbordada, logran proveer productos y servicios a la comunidad.
El Zulia es bendito en el Cielo, Suelo y Subsuelo, pero más que eso, en su Gente, que ama su tierra y cree firmemente en un futuro mejor.
Desde Fedecámaras Zulia honramos a todos lo que hacen de este estado un bastión de la esperanza para el país. ¡Sigamos adelante!

SECTOR COMERCIAL

Las fallas nacionales del servicio eléctrico ocasionaron un duro descenso en las ventas, comprometiendo y arriesgando los inventarios, principalmente aquellos conformados por productos perecederos, que dada su condición, debieron ser comercializados al costo o rematados por debajo del mismo, para evitar así su pérdida total o lograr una mínima recuperación del capital invertido en ellas. La pregunta que se hace el sector comercial, aún golpeado por las fallas del suministro eléctrico es ¿Valdrá la pena seguir operando en este contexto? Lamentablemente muchos llegaron a la conclusión de que no, cesando sus operaciones de forma indefinida (muchos de ellos dedicados al expendio de productos refrigerados de alto riesgo de descomposición), mientras tanto los que decidieron mantenerse abiertos disminuyeron la capacidad operativa, por lo que el mes de abril mostró un comportamiento a la alza en los despidos de personal, consecuencia directa de la indisponibilidad de condiciones mínimas para operar (servicios públicos, telecomunicaciones, transporte, con el consecuente desplome de las ventas, ya duramente afectadas por la hiperinflación.


Nota de Prensa