En un cambio radical en la arquitectura defensiva del hemisferio occidental, el secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, presentó oficialmente la estrategia “Gran Norteamérica”. Esta nueva directriz militar, impulsada bajo la administración de Donald Trump, expande el concepto de seguridad nacional estadounidense para abarcar a todos los países situados al norte de la línea del ecuador, integrando formalmente a Venezuela dentro de su radio de acción directa.
Según las declaraciones de Hegseth, el Pentágono ahora considera la vasta franja de territorio que se extiende desde los glaciares de Groenlandia hasta el Canal de Panamá como un “perímetro de seguridad inmediato”. Esta reclasificación no es solo nominal: implica que cualquier inestabilidad o amenaza en este bloque será tratada como una cuestión de defensa doméstica para Washington.
El anuncio se produce en un clima de alta tensión regional, tras la intervención militar de EEUU que derivó con la captura de Nicolás Maduro.
Analistas coinciden en que la inclusión de Venezuela en este perímetro busca consolidar un control estratégico férreo y evitar el resurgimiento de focos de influencia externos en la zona.
Exigencia a los aliados del sur
La doctrina “Gran Norteamérica” no solo redefine los límites de la intervención estadounidense, sino que también envía un mensaje contundente a las naciones ubicadas al sur del ecuador. El Departamento de Guerra ha sido explícito al exigir que estos países asuman una mayor carga financiera y logística en sus propias tareas de defensa.
"El paraguas de seguridad tiene nuevas prioridades", señalan fuentes del Pentágono, sugiriendo que la asistencia militar estará condicionada a la alineación con los nuevos estándares de Washington.
El retorno de la política de "mano dura"
Para expertos en geopolítica, este movimiento marca el fin de la era de la diplomacia de contención y el regreso a una política exterior marcadamente intervencionista. La administración Trump parece decidida a establecer un bloque hemisférico impenetrable, blindando sus fronteras naturales y extendiendo su autoridad operativa hasta el corazón de América Latina.
La implementación de esta estrategia supondrá, de inmediato, una mayor presencia de activos militares estadounidenses en la región y un nivel de coordinación sin precedentes en materia de inteligencia y patrullaje fronterizo.
Lee también: El galón de gasolina supera los 4 dólares en EEUU: El precio más alto desde 2022
Noticia al Día/Con información de RRSS/Departamento de Defensa de EEUU