¡Del baúl a la tintorería! Los zulianos desempolvan el paltó para recibir el Año Nuevo

¡Del baúl a la tintorería! Los zulianos desempolvan el paltó para recibir el Año Nuevo

“Guerra avisada no mata soldado”, y los zulianos se volcaron a la tintorería para preparar su percha y despedir el año. El mes de diciembre es el más álgido en las lavanderías por aquello de que en la ciudad se recibe el Año Nuevo enflusado.

“La gente es precavida y con anticipación nos trae sus trajes y vestidos para tenerlos listos ese día, aunque siempre hay quienes llegan en último momento por un lavado exprés”, explicó el gerente de planta de la conocida Lasa.

Más de 3 mil piezas al mes son seleccionadas, clasificadas, lavadas, planchadas, embolsadas y despachadas en la tintorería ubicada en la calle 72 con 5 de Julio, aquella donde los años no pasan y te hacen recordar a la Maracaibo galana.

Las amas de casa casi siempre son las encargadas de llevar a lavar el flux del hijo o del marido. ¡Tiene una manchita por aquí! o ¡Lo quiero almidonado! Son exclamaciones a la que los trabajadores están acostumbrados.

Un máximo de 10 prendas por lavadores es la regla. Si se trata de vestidos de seda o pedrería van aparte. “Cada prenda tiene sus requisitos. Si son vestidos de seda se lavan en seco, si tienen pedrería al agua, los encajes se lavan a mano”, explicó con acuciosidad la encargada.

Si es ropa blanca tiene otro proceso, en especial para puños y cuello, aunque no se acepta ropa íntima ni con manchas de sangre.

La lencería del hogar también forma parte de la encomienda en la temporada. Servilletas, manteles, cortinas y cojines deben lucir impecables para empaquitinar la casa. Los edredones son los que llegan como arroz picado.

“Venga a retirarlo en dos días” es la respuesta que se llevan los clientes, que pagan un mínimo de 2 mil 400 bolívares por el servicio.

El color en la boleta pone el cronometro para tener lista la ropa y no confundirla.



 

Andrés Boscán

Fotos: Rafael Bastidas

Noticia al Día