Maracaibo es una ciudad rica en leyendas urbanas y personajes populares. Su folclore abarca desde las figuras tradicionales que marcaron época en el centro histórico y el barrio El Saladillo, hasta los nuevos personajes callejeros y creadores de contenido que le dan color a la cotidianidad marabina de hoy.
Ha sido cuna de figuras excéntricas. Sin embargo, la transición de la tradición oral a la inmediatez de las redes sociales ha transformado por completo la naturaleza de estos íconos populares. Mientras el recuerdo de un "Mamblea" perduró por décadas, los personajes virales de hoy enfrentan la rápida obsolescencia del internet.
Los personajes de ayer nacieron de la convivencia peatonal, del calor de barriadas míticas como El Saladillo y El Empedrao, en una ciudad donde todos se conocían. Estos individuos, a menudo marginados sociales, fueron abrazados por el humor y la idiosincrasia del marabino, convirtiéndose en auténtico patrimonio oral.

Hoy en día, estas leyendas viven en el recuerdo de las generaciones mayores, en las crónicas urbanas y en la gaita.
Los rostros de la tradición oral
Manuel Nelson Chirinos ("El Último Patiquín"): Un verdadero ícono del centro de la ciudad. Durante más de seis décadas, Manuel Nelson fue referencia cotidiana en el centro de la ciudad, trabajando en varias farmacias, siendo la última la recordada Botica Italiana, ubicada en plena Plaza Baralt. Allí y a domicilio, inyectaba, tomaba la tensión arterial, colocaba sueros y realizaba curas, siempre con una actitud solidaria y humana.
El origen
Su impecable forma de vestir, fiel al estilo de las décadas de los años 40 y 50 del siglo XX, le valió el apodo que lo inmortalizó: “El Último Patiquín”.
Fallecido a finales de 2025, se ganó este apodo por su impecable forma de vestir con chaleco, corbata y sombrero. Además de su elegancia, era conocido por ejercer como "practicante".
Mamblea y Roñoquero: Dos genios de la cultura popular marabina que recorrían las calles para contar historias exageradas y competir por ver quién decía la mentira más disparatada. Su legado es tan grande que en Maracaibo se usa la expresión "Ey, vos le ganáis a Roñoquero y a Mamblea" para referirse a alguien que exagera las cosas.

Beto Parra "El Taxista maracucho": El humorista zuliano Beto Parra, conocido por su personaje en el exitoso programa de RCTV, Radio Rochela como el «taxista maracucho». Falleció en el 2017 dejando un legado.
El comediante nació en 1934, a orillas del Lago de Maracaibo en el sector La Punta de San Francisco, El Pueblo, muy cerca de la Plaza de los Cepillaos.
Patica de Piano: Un personaje de la Maracaibo de antaño famoso por su singular calzado con punta de hierro, el cual dejaba un sonido inconfundible y rítmico cada vez que caminaba por la Plaza Urdaneta.
Roquito: Un personaje infaltable en las crónicas de la Plaza Baralt y el agitado centro de la ciudad de mediados del siglo XX. Roñoquero el tipo que fue considerado el más embustero del mundo.
Cebolla: Era un hombre pacífico de El Saladillo que recorría las calles con flux de dril y cotizas, intercalando la palabra "cebolla" en todo lo que decía.
Carne Frita y Cañañí Cañañá: Hijos de las tormentosas calles del viejo Saladillo, cuyos apodos rítmicos y personalidades atípicas los hicieron inolvidables para los jóvenes de la época.
La Muda Mística: Una figura envuelta en el misticismo religioso y la devoción popular callejera.
El Poeta de la Plaza y El Último Patiquín: El primero, conocido por declamar versos en la plazoleta de la Basílica; el segundo, un emblema de la elegancia excéntrica que deambulaba por la Plaza Baralt.
¿Por qué dejaron de verse?
La desaparición de estos personajes clásicos no fue casual y responde a tres factores urbanos y sociales fundamentales:
La destrucción de El Saladillo (1970): Al demoler el corazón cultural y arquitectónico de la ciudad, se disipó el ecosistema vecinal donde estos personajes interactuaban a diario.
El crecimiento urbano: Maracaibo dejó de ser un "pueblo grande" para convertirse en una metrópolis extensa y dependiente del automóvil, perdiendo el trato íntimo y el ritmo peatonal.
La evolución de la conciencia social: Muchos de los "personajes pintorescos" del pasado eran, en realidad, personas con condiciones de salud mental no diagnosticadas que deambulaban por las calles. Hoy en día, la percepción y el trato social sobre estas condiciones han cambiado hacia un enfoque más clínico y humano.
Los nuevos íconos de la ciudad
El gentilicio marabino se mantiene vivo en las calles a través de vendedores, músicos y creadores de contenido locales que se viralizan constantemente. En plataformas como Instagram, cronistas y cronistas urbanos mantienen viva la memoria de estos personajes para las nuevas generaciones.
La ciudad sigue creando sus propios mitos y personajes, pero siempre manteniendo un profundo respeto por los "viejos" que construyeron el alma y el humor inconfundible de Maracaibo.
¿Aparecen hoy nuevos personajes con gran aceptación? Sí, pero el escenario es distinto. El "boca a boca" de antaño ha sido reemplazado por los algoritmos de TikTok e Instagram.
Los nuevos personajes populares de Maracaibo ya no son los excéntricos del barrio, sino individuos que logran capturar la atención de la ciudad a través de las pantallas, apoyándose en la comedia, la resiliencia o el ingenio:
El vendedor viral: Hoy en día, el personaje popular suele ser un comerciante informal, un frutero o un vendedor de pastelitos que inventa un pregón único, un baile o una frase pegajosa. La gente los graba con sus teléfonos en plena calle y, al compartirse masivamente, toda la ciudad comienza a repetir su frase.
El influencer costumbrista: Son creadores de contenido que adoptan un alter ego específico (la vecina chismosa, el maracucho "rajao", o el ciudadano que ironiza sobre los apagones) y generan un sentido de pertenencia brutal. Aunque nacen en las redes, la gente los reconoce y los saluda en la calle como si fueran la versión moderna de los viejos personajes de la Plaza Baralt.
Las señoras de Maracaibo: Creadas bajo la dirección de Richard Olivero, la pieza retrata a través del transformismo las costumbres, el lenguaje coloquial y la picardía de las mujeres marabinas. Personajes que se han ganado el cariño del público al reflejar historias cotidianas, chismes ("brollos") y la peculiar forma de hablar del zuliano.
El talento callejero: Personas en los semáforos o mercados populares con rutinas extremadamente creativas. Terminan siendo documentados por los transeúntes, adquiriendo una fama local que, aunque explosiva, es propia de la velocidad con la que se consume el internet actual.
Noticia al Día/Maracaibo de Antaño
Fotos: Cortesía