Un día como hoy, el 7 de junio de 1926, el Zulia vio el inicio de una de las gestiones públicas más determinantes y recordadas del siglo XX. El general Vincencio Pérez Soto tomaba posesión como presidente del estado, sucediendo a Isilio Febres Cordero y poniendo fin a una época de inestabilidad política donde los gobernantes pasaban por la región "como relámpagos".
La llegada de Pérez Soto estuvo precedida por una de las sentencias más célebres y temidas del dictador Juan Vicente Gómez. Frustrado por el descontrol en la región petrolera, el "Benemérito" advirtió a los zulianos con su característico tono implacable:
"Les mandé un santo (Santos Matute), y lo corrompieron; les mandé un cordero (Febres Cordero), y se lo comieron; ahí les mando un Pérez Soto… con Pérez, perecerán, y con Soto, los azotará".
Mano dura y progreso: El perfil del nuevo mandatario
Nacido en El Tocuyo, estado Lara, Pérez Soto no era un militar cualquiera; combinaba la disciplina de las armas con la astucia política y el amor por las letras. Venía de anotarse un gran éxito tras supervisar la construcción de la carretera Trasandina (1924-1926), una hazaña vial donde acuñó el famoso lema que resonaría en todo el territorio nacional: "Viva Gómez… y adelante".
Pese a la sombría advertencia de Gómez, la historia recuerda a Pérez Soto no solo por su mano firme, sino por un espíritu marcadamente progresista que impulsó la modernización de Maracaibo y sus alrededores.
La metamorfosis del Zulia
Apenas pisó suelo zuliano, el nuevo presidente activó una maquinaria de infraestructura sin precedentes. Su gestión transformó la fisonomía de una región que exigía a gritos dar el salto hacia la modernidad.
Entre sus obras más destacadas se encuentran:
Conectividad y transporte: La instalación del Aeropuerto Grano de Oro y el asfaltado de la emblemática avenida Bella Vista.
Cultura y comercio: La construcción del nuevo Teatro Baralt y la edificación del nuevo Mercado Principal de Maracaibo.
Identidad y fe: La culminación de la reconstrucción de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá y la remodelación de la plaza Urdaneta.
Instituciones y servicios: El nuevo edificio para el Concejo Municipal, la restauración de la Cárcel Pública y la culminación del puente de la cañada Morillo.
A un siglo de aquel nombramiento, el nombre de Vincencio Pérez Soto sigue ligado a la memoria histórica del Zulia: el hombre que llegó bajo la promesa de un azote, pero que terminó dejando una huella imborrable de progreso en la tierra del sol amada.
Noticia al Día/Zuliano Rajao