Brasil vive este domingo 25 de octubre, una definición electoral crucial para su futuro político. Más de 150 millones de ciudadanos acuden a las urnas en una segunda vuelta presidencial altamente polarizada que enfrenta al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y al senador Flávio Bolsonaro.
La contienda plantea un escenario histórico sin precedentes para el país. Un triunfo de Flávio Bolsonaro consolidaría el poder de la familia Bolsonaro en los poderes Ejecutivo y Legislativo, mientras que una victoria de Lula da Silva representaría la primera gran remontada en un balotaje tras haber quedado por detrás en la primera vuelta de los comicios.
Las últimas encuestas divulgadas por las firmas Datafolha y Quaest reflejaron una marcada paridad, otorgando a Flávio Bolsonaro un 51% de las intenciones de voto frente al 49% de Lula da Silva, una diferencia que se mantiene dentro de la margen de error y confirma el empate técnico de la contienda.
Votos en el exterior
Paralelamente, los primeros cómputos en el exterior del país han comenzado a ser difundidos tras el cierre de las urnas en Asia y Oceanía por la diferencia horaria. En Oceanía y Asia Oriental, Lula da Silva logró la victoria en circunscripciones como Australia con 6.017 votos, China con 502 votos, Nueva Zelanda con 418 votos, Singapur con 213 votos y Corea del Sur con 148 votos. Por su parte, Flávio Bolsonaro se impuso de manera contundente en Japón al sumar 28.538 votos, así como en Tailandia con 60 votos, Malasia con 44 votos y Filipinas con 39 votos.
Las mesas electorales en el territorio nacional operarán hasta el final de la tarde, momento en el que el Tribunal Superior Electoral iniciará el procesamiento oficial y centralizado de la totalidad de las actas para definir al próximo presidente de Brasil.
Noticia Al Día / Con información de O Globo
